El juez penal Martín Cosmaro ordenó dos meses de reclusión para Brian Chicahuala y Blas Montiel por la tentativa de homicidio ocurrida el pasado 5 de marzo
La justicia de Comodoro Rivadavia avanzó este martes en la investigación por el violento ataque armado que sufrió un vecino en el barrio Zona de Quintas II. En una audiencia de control de detención, el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Martín Cárcamo y el funcionario Alan Larrue, logró que se formalizara la imputación contra Brian Ezequiel Chicahuala y Blas Alejandro Montiel bajo la calificación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.
Una emboscada a plena luz del día
El grave episodio investigado sucedió el pasado 5 de marzo, alrededor de las 16:00 horas. Según el relato fiscal, la víctima se encontraba remolcando su automóvil Chevrolet Astra con una camioneta Ford F-100 cuando, debido a la rotura de la soga de remolque, debieron detener la marcha en la intersección de las calles Código 684 y 751.
Fue en ese momento cuando la víctima descendió del rodado y comenzó a caminar hacia su vivienda. Según información que fue extraída del medio Ministerio Publico Fiscal, Chicahuala y Montiel aparecieron en el lugar portando armas de fuego y efectuaron múltiples disparos con la clara intención de terminar con su vida. Uno de los proyectiles impactó de lleno en la mandíbula del hombre, provocándole fracturas graves y un edema que obligó a realizarle una traqueotomía de urgencia en el Hospital Regional.
El debate por los peligros procesales
Durante la audiencia, el defensor público Gustavo Oyarzun no cuestionó la legalidad de la detención —realizada bajo orden judicial— ni la apertura de la investigación, pero se opuso firmemente a la prisión preventiva. La defensa argumentó que poseer antecedentes penales no configura automáticamente un peligro de fuga y solicitó la libertad de los imputados bajo medidas sustitutivas, como presentaciones periódicas y la prohibición de salida de la ciudad.
Sin embargo, la fiscalía insistió en que la gravedad del hecho y la alta probabilidad de una pena de cumplimiento efectivo justificaban la medida de coerción más severa, sumado al riesgo de que los imputados pudieran entorpecer la investigación o amedrentar a testigos.
Resolución judicial: dos meses de cárcel
Finalmente, el juez Martín Cosmaro coincidió con los argumentos de la fiscalía. Al declarar la apertura de la investigación preparatoria, el magistrado calificó las características del hecho como «gravísimas».
Cosmaro subrayó que existe un peligro real de fuga y de entorpecimiento, por lo que dictó la prisión preventiva de Chicahuala y Montiel por el plazo de dos meses. Mientras tanto, la víctima continúa su recuperación tras las secuelas de una lesión que puso en riesgo su vida.




