Lo que comenzó como una curiosidad hace apenas cinco años se ha transformado en uno de los descubrimientos biológicos más fascinantes de la costa patagónica
En las aguas del Parque Provincial Patagonia Azul, cerca de la localidad de Camarones, una población de ballenas jorobadas ha decidido trazar una ruta migratoria inédita, desafiando los manuales de biología marina y convirtiendo a la provincia en un laboratorio natural a cielo abierto.
Un hallazgo récord en la costa chubutense
El hallazgo récord en la costa chubutense
Históricamente, el avistaje de estas gigantes en Chubut era un evento fortuito. Sin embargo, la frecuencia ha crecido de forma exponencial. Según información que fue extraída del medio Radio3cadenapatagonia, la actual temporada de muestreo ha marcado un récord histórico con la identificación de más de cien individuos distintos, de los cuales ochenta son registros completamente nuevos para la ciencia local.
Lucas Beltramino, biólogo del Proyecto Patagonia Azul, lidera este rompecabezas científico. A través de la foto-identificación de las colas —que funcionan como una huella dactilar única— y el uso de la plataforma global HappyWhale, el equipo ha logrado conectar a los ejemplares de Camarones con registros en Brasil, el Canal de Beagle y la Antártida.
Un banquete costero y vínculos misteriosos
¿Por qué estas ballenas, que usualmente prefieren rutas oceánicas profundas hacia las Islas Georgias del Sur, ahora eligen las costas de Chubut? La respuesta parece ser el alimento. Los científicos han documentado ejemplares que permanecen más de tres meses ininterrumpidos en la zona, regresando hasta cuatro años seguidos para alimentarse en estas aguas ricas en nutrientes.
Pero el misterio no es solo alimentario, sino también social. El equipo de investigación ha detectado comportamientos intrigantes: parejas de ballenas que nadan a la par, a menos de diez metros de distancia, durante semanas. Lo curioso es que estas «amistades» no responden al vínculo tradicional de madre y cría, lo que abre nuevas preguntas sobre la estructura social de la especie en el Mar Argentino.
Satélites y una ruta inédita hacia las Malvinas
Para descifrar hacia dónde van cuando dejan Chubut, la investigación ha sumado tecnología de vanguardia. Mediante la colocación de rastreadores satelitales, se descubrió que las ballenas pasan el 90% de su tiempo dentro del parque provincial antes de iniciar su viaje al sur.
Actualmente, el monitoreo en tiempo real ha revelado un dato asombroso: una de las ballenas marcadas está inaugurando una ruta migratoria hacia la Península Antártica, habiendo pasado hace apenas 48 horas por el sur de las Islas Malvinas. Este viaje reafirma que la Patagonia no es solo un lugar de paso, sino un enclave estratégico para la supervivencia de una población que, hasta hace un lustro, era invisible para los radares científicos de la región.




