Alerta en Madryn: cinco dotaciones de bomberos combaten fuego rural.
La tarde de este sábado se tornó crítica para la ciudad de Puerto Madryn tras desatarse un incendio de vegetación en la zona sur. El foco ígneo, que comenzó a la vera de la Ruta Provincial Nº 1, generó una rápida movilización de los servicios de emergencia debido a la proximidad con sectores transitados y la velocidad de propagación. Las columnas de humo, visibles desde distintos puntos de la ciudad, marcaron el inicio de una jornada de intenso trabajo para el cuerpo de bomberos voluntarios local.
Despliegue operativo y unidades en terreno
Pasadas las 16 horas, el cuartel central activó la alarma general, despachando un total de cinco dotaciones de manera inmediata. Bajo las órdenes del comandante Soto, las unidades Nº 4, 9, 10, 12 y 25 se trasladaron al sitio del siniestro para iniciar las tareas de ataque directo. El operativo se centró en establecer una línea de control que permitiera circunscribir el fuego, evitando que las llamas saltaran hacia zonas con mayor carga de combustible vegetal o infraestructuras cercanas.
Condiciones climáticas adversas en la costa
El combate del fuego se vio dificultado por un escenario meteorológico extremadamente complejo. Según El Chubut, la combinación de temperaturas elevadas, una humedad relativa muy baja y ráfagas de viento constantes actuaron como catalizadores para el avance de las llamas sobre el terreno rural. Estos factores no solo aceleran la combustión de los arbustos típicos de la zona, sino que representan un riesgo adicional para el personal de línea debido a los cambios repentinos en la dirección del fuego.
Estado de situación y tareas de enfriamiento
Tras un arduo trabajo coordinado, los bomberos lograron contener el avance del frente principal. Las tareas actuales se concentran en el enfriamiento de los puntos calientes y la vigilancia de las cenizas para evitar cualquier tipo de reactivación por efecto del viento. Las autoridades recordaron la importancia de extremar los cuidados en estas jornadas de calor extremo, donde cualquier chispa puede derivar en un siniestro de magnitudes considerables en la estepa patagónica.




