Retenciones en Chubut equivalen a perder un barco tangonero al año.
La industria pesquera de la región logró instalar en la agenda pública un fuerte reclamo fiscal durante la masiva convocatoria del reciente Foro PescAR, celebrado en la ciudad de Puerto Madryn. En este marco, los referentes empresariales destacaron el rol de la actividad como un sector con alta capacidad de reinversión y un enorme efecto multiplicador para la economía local, planteando la necesidad urgente de debatir una quita en los derechos de exportación.
Para dimensionar el peso de esta carga tributaria, el secretario de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Damián Santos, graficó la situación con un ejemplo contundente. Según Radio Chubut, el empresario resaltó que, por año, la industria le deja a Nación en términos de retenciones el equivalente monetario a construir un barco tangonero de grandes dimensiones.
El costo de oportunidad y la pérdida de empleo
El impacto de no contar con ese capital para reinvertir dentro de la provincia afecta directamente a la cadena de valor industrial. “Si lo pensás en el proceso productivo, son más de 100 puestos de empleo en el astillero, impuestos y un efecto multiplicador en todo el sistema”, aseguró Santos, dejando en claro cómo los tributos nacionales frenan el desarrollo de la infraestructura local.
El integrante de la CAPIP mencionó que los altos costos operativos actuales representan el principal obstáculo y desafío a la hora de intentar diversificar la matriz productiva de Chubut.
Cuotas para proteger el langostino
Más allá de los reclamos fiscales, el sector celebró las medidas de ordenamiento anunciadas por el Gobierno Nacional en Puerto Madryn. Santos valoró positivamente la decisión de cuotificar la pesca del langostino, una política considerada indispensable para el futuro de la actividad.
Según precisó el secretario de CAPIP, el establecimiento de estas cuotas de captura permitirá darle sostenibilidad en el tiempo a un recurso marítimo clave para la región, el cual ya estaba comenzando a dar preocupantes señales de agotamiento. Con reglas claras y un eventual alivio impositivo, el sector espera potenciar su rol como motor de desarrollo patagónico.




