Lluvia en Los Alerces: alivio parcial ante el desgaste de bomberos.
La lucha contra el fuego en la cordillera chubutense ha entrado en una fase de tregua meteorológica, aunque el peligro dista de haber desaparecido. Tras semanas de combate incesante contra las llamas que devoran el Parque Nacional Los Alerces y áreas circundantes, una precipitación débil pero persistente comenzó a registrarse desde la madrugada de este miércoles.
Este cambio en el tiempo representa un respiro vital para los cientos de brigadistas que enfrentan condiciones extremas, permitiendo un replanteo de las estrategias de contención en un escenario que ha puesto a prueba la resistencia física y emocional de los servidores públicos.
Avance del operativo y la importancia de la humedad
El presidente de la Federación Chubutense de Bomberos, Rubén Oliva, confirmó que la lluvia actual, a pesar de ser de baja intensidad, es fundamental para enfriar el terreno y frenar el avance de las columnas ígneas. Según Radio Camioneros, persona afectada por la logística de los relevos y el transporte de suministros, este fenómeno meteorológico ayuda a trabajar con mayor eficacia sobre los puntos calientes y evita que la «cola» del incendio genere nuevos focos. Las autoridades mantienen la vista puesta en el Servicio Meteorológico Nacional, que prevé que las precipitaciones continúen de forma intermitente durante los próximos días.
Agotamiento extremo y rotación de los 250 efectivos
El factor humano es hoy la mayor preocupación del mando operativo. Con cerca de 50 días de actividad ígnea, el personal de cuarteles de toda la provincia, desde Trevelin hasta Comodoro Rivadavia, presenta signos claros de agotamiento moral y físico. Oliva describió que el esfuerzo muchas veces se vio anulado por ráfagas de viento traicioneras, lo que genera una carga psicológica pesada.
Actualmente, unos 250 bomberos se encuentran movilizados entre la línea de fuego y los centros de descanso, mientras que las dotaciones del Valle se mantienen en reserva tras haber cumplido 15 días de servicio ininterrumpido en la zona de desastre.
Prioridad en la Ruta 71 y protección de viviendas
La estrategia de combate se ha concentrado en las tareas de interfase para blindar las zonas pobladas y garantizar la seguridad de los vecinos que se niegan a abandonar sus hogares. Asimismo, se realizan trabajos específicos para mantener transitable la Ruta Provincial 71, ya que es la única vía de escape y acceso al corazón del parque nacional.
A pesar de la magnitud del siniestro, los incidentes de salud han sido menores, con solo algunos bomberos atendidos en el hospital de Cholila por lesiones leves, lo que refleja el profesionalismo con el que se están llevando a cabo las maniobras en este complejo escenario patagónico.




