El Gobierno nacional confirmó que decretará la emergencia ígnea en cuatro provincias patagónicas debido a los incendios forestales que avanzan desde el inicio del verano y ya consumieron decenas de miles de hectáreas
Los focos más graves se concentran en Chubut, donde se estima que ya se quemaron al menos 45.000 hectáreas de bosque nativo. El Parque Nacional Los Alerces, uno de los más emblemáticos del país, es la zona más comprometida, con 20.000 hectáreas afectadas según el último reporte oficial.
A pesar de algunas lluvias recientes que dieron un respiro, las condiciones siguen siendo críticas y los brigadistas trabajan para evitar que el fuego avance hacia áreas pobladas, según DW.
El Gobierno avanza con el decreto de emergencia
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció que se está firmando el Decreto de Necesidad y Urgencia que declarará la emergencia ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida responde a pedidos de los gobernadores patagónicos y busca agilizar la coordinación entre organismos nacionales y provinciales.
El decreto se publicará el viernes y permitirá acelerar recursos, asistencia y logística para combatir los incendios.
Más de 450 brigadistas y 19 medios aéreos en acción
El subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, explicó que las lluvias recientes “permiten trabajar mejor, con más frío”, aunque no son suficientes para extinguir los focos.
En la zona operan 450 brigadistas, apoyados por 19 medios aéreos, entre aviones hidrantes y helicópteros. Además, el Gobierno destinó 87 millones de dólares para reforzar el trabajo de los cuerpos de bomberos voluntarios.
Otro foco importante entre Epuyén y Puerto Patriada
Un segundo incendio de gran magnitud afecta casi 22.300 hectáreas entre Puerto Patriada y Epuyén. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego informó que este foco está contenido en un 85%, aunque continúan las tareas de enfriamiento y vigilancia para evitar reinicios.
La emergencia ígnea busca acelerar la respuesta ante una temporada crítica para la Patagonia, donde miles de hectáreas de bosque nativo ya fueron arrasadas. Con más recursos y coordinación, las autoridades esperan contener los incendios y proteger a las comunidades cercanas.




