Homicidio en barrio Laprida: Roberto Romero seguirá preso hasta el juicio.
La justicia de Comodoro Rivadavia dio un paso decisivo en la resolución del crimen de Maximiliano Cifuentes, ocurrido durante los festejos de Año Nuevo de 2025. Este lunes, en los tribunales locales, se llevó a cabo la audiencia preliminar contra Roberto “Catu” Romero, el único imputado por el asesinato. Tras analizar los riesgos procesales y la gravedad del hecho, el magistrado interviniente decidió avalar el pedido de los acusadores y mantener la medida de coerción más gravosa para el sospechoso.
El fiscal jefe Cristian Olazabal, junto a la procuradora Florencia Do Carmo, ratificó la acusación pública y presentó las pruebas que sustentan el pedido de juicio por jurados. Según el Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chubut, la fiscalía solicitó formalmente que Romero permanezca en prisión preventiva hasta que se dicte una sentencia definitiva, postura que fue respaldada plenamente por la querella representada por Eduardo Stepa. La acusación sostiene que el imputado actuó con intenciones claras de acabar con la vida de la víctima, calificando el hecho como homicidio simple.
Crónica de un ataque letal en Año Nuevo
El trágico suceso tuvo lugar el pasado 1 de enero de 2025, alrededor de las 05:39 horas, en la intersección de las calles Ottawa y Tinogasta del barrio Laprida. De acuerdo con el relato fiscal, Cifuentes caminaba junto a un compañero, quien se detuvo a orinar frente a la vivienda de Romero. Tras un reproche de la pareja del imputado, se inició una disputa física que escaló rápidamente. Según los testigos, Romero derribó a Cifuentes de una patada y luego se trenzó en una pelea de puños con el acompañante de la víctima.
En un intento por separar a los hombres, Cifuentes tomó a Romero por los brazos, pero la situación empeoró tras la amenaza del imputado: “Ya van a ver pendejos de mierda”. Acto seguido, Romero se dirigió a su vehículo VW Gol, extrajo un cuchillo de doble filo y le asestó tres puñaladas a Cifuentes. Una de las heridas penetró la cavidad torácica y lesionó el corazón, provocando un shock hemorrágico irreversible que terminó con su vida. El ataque solo cesó cuando la pareja de Romero lo tomó de la mano para retirarse del lugar.
Teorías contrapuestas y resolución judicial
Durante la audiencia, el defensor particular Guillermo Iglesias no se opuso a la elevación de la causa a juicio, pero presentó una teoría del caso basada en el «homicidio en legítima defensa» o, subsidiariamente, en un «exceso en la legítima defensa». Asimismo, el abogado solicitó la sustitución de la prisión preventiva por un arresto domiciliario, argumentando que no existían peligros procesales vigentes. Sin embargo, este planteo fue rechazado por el juez penal Miguel Caviglia.
El magistrado resolvió dictar un cuarto intermedio para definir cuestiones secundarias, pero fue tajante respecto a la libertad del acusado: Romero continuará cumpliendo prisión preventiva por un plazo de 6 meses o hasta que finalice el debate oral. Cabe destacar que la fiscalía ha adelantado una pretensión punitiva de 20 años de prisión para el imputado. Con esta resolución, el caso queda a las puertas de un juicio por jurados que buscará llevar justicia a la familia de Maximiliano Cifuentes.




