Trump advierte con destruir el petróleo de Irán si bloquean Ormuz.
La tensión en el Golfo Pérsico ha alcanzado un punto crítico tras las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. En una conferencia de prensa brindada este lunes en la Casa Blanca, el mandatario norteamericano dejó en claro que su administración tiene bajo la mira la infraestructura energética de Teherán, específicamente en la Isla de Kharg. Esta advertencia surge como respuesta directa a las amenazas iraníes de cerrar el tránsito en el Estrecho de Ormuz, una vía vital para el suministro global de crudo.
El mandatario confirmó que las fuerzas estadounidenses ya han ejecutado bombardeos estratégicos sobre instalaciones militares y bases de misiles en la mencionada isla, aunque por el momento han evitado golpear los oleoductos. Según Crónica, Trump calificó esta omisión temporal como una decisión basada en «razones de decencia», pero advirtió de forma tajante que los oleoductos podrían no seguir en pie si la escalada continúa. Estados Unidos asegura tener la capacidad de neutralizar toda la operatividad petrolera iraní en cuestión de minutos si se interfiere con la libre navegación.
Bombardeos en la Isla de Kharg y respuesta de Teherán
Trump detalló que las operaciones militares recientes en la Isla de Kharg fueron quirúrgicas pero devastadoras, logrando destruir bases de defensa y estructuras clave. «Golpeamos la isla Kharg y la golpeamos, literalmente destruimos todo en la isla, excepto el área donde está el petróleo, lo que yo llamo las tuberías», explicó el presidente. Esta terminal es el punto neurálgico de las exportaciones de Irán, por lo que su destrucción total significaría un colapso económico para el régimen persa.
Por su parte, el gobierno de Irán no ha tardado en reaccionar, calificando cualquier ataque contra su infraestructura energética como el cruce de una «línea roja». Teherán alertó que una acción de ese tipo desencadenaría represalias a gran escala contra instalaciones petroleras de Estados Unidos o de sus aliados en la región del Golfo. En este clima de hostilidad, Irán confirmó que el Estrecho de Ormuz permanece cerrado para sus «enemigos», mencionando explícitamente a EE. UU. e Israel, mientras permite el paso selectivo de otros buques extranjeros.
Conflictos en el Estrecho de Ormuz y falta de apoyo aliado
La situación en el mar es de combate abierto. Trump informó que las fuerzas navales de su país ya han destruido más de 30 embarcaciones iraníes que se dedicaban a la colocación de minas submarinas para entorpecer el tránsito. Al ser consultado sobre la creación de una coalición internacional para reabrir el paso marítimo, el mandatario mostró su descontento con la respuesta de algunos países aliados, a quienes acusó de falta de compromiso a pesar de haber recibido protección estadounidense durante décadas.
«Algunos son países a los que hemos ayudado durante muchos, muchos años, y no fueron tan entusiastas. Y el nivel de entusiasmo me importa», sentenció Trump. El presidente estadounidense subrayó que la capacidad militar de su país es suficiente para actuar de manera unilateral si fuera necesario, asegurando que pueden destruir las instalaciones petroleras de Irán «en cinco minutos» si el Estrecho de Ormuz sigue siendo utilizado como un arma contra la estabilidad del mercado mundial de combustibles.




