Mientras los incendios forestales mantienen en vilo a la cordillera, gestos de solidaridad cruzan la Patagonia para tender una mano.
Maxi y su tío Luis Chocobar, dos vecinos de Comodoro Rivadavia, dejaron todo para viajar a la localidad de Cholila y colaborar directamente con brigadistas y familias afectadas. Con una camioneta casi vacía, lanzaron un llamado urgente a la comunidad: necesitan donaciones para llenarla de ayuda concreta.
La decisión, como explicaron los mismos protagonistas, nace de ver la «situación muy complicada» que se vive en la zona, Según ADNsur.
El llamado urgente: qué elementos están necesitando
Los hermanos Chocobar buscan maximizar el impacto de su viaje, transformando su vehículo en un puente solidario. Han detallado una lista prioritaria de elementos que son críticos en la zona de emergencia:
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Básicos: Agua mineral, alimentos no perecederos y alimentos para mascotas.
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Indumentaria y herramientas: Borcegos, mamelucos, guantes, machetes y hachas para los brigadistas.
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Salud: Medicamentos.
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Otros: Aclaran que «todo lo que pueda servir suma», ya que las necesidades cambian rápidamente.
Para poder financiar los gastos del viaje de ida y vuelta, ya que ambos están desempleados, estarán realizando rifas solidarias. Quienes deseen colaborar con donaciones o apoyar su iniciativa pueden contactarse vía WhatsApp al 2975 011136.
El operativo contra el fuego: un trabajo interinstitucional
Mientras esta ayuda ciudadana se organiza, el operativo oficial continúa a full. Según los últimos reportes municipales, el trabajo en Cholila, Villa Lago Rivadavia y El Blanco se realiza bajo un dispositivo interinstitucional. Las tareas incluyen la construcción de líneas de defensa, ataques directos a los focos con herramientas manuales y apoyo aéreo cuando el clima lo permite.
La Municipalidad de Cholila actúa como base logística, aportando maquinaria, camiones cisterna y espacios para el personal, en coordinación con fuerzas de seguridad y protección civil. A pesar de los esfuerzos, advierten que las condiciones climáticas siguen siendo adversas, por lo que el monitoreo es permanente y la situación requiere de un esfuerzo sostenido.
Este viaje desde Comodoro no es solo un gesto de ayuda material, sino un símbolo potente de que, frente al desastre, la respuesta comunitaria puede surgir desde cualquier rincón para apoyar a quienes lo están perdiendo todo.




