Rodolfo Aguiar (ATE) afirmó que el salario mínimo debería ser de 2.7 millones para vivir. El FreSU denunció una pérdida de 54 billones para los trabajadores.
En una contundente muestra de unidad sindical, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) brindó este viernes una conferencia de prensa en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Durante el encuentro, los principales referentes gremiales presentaron un informe propio sobre el costo de vida, desafiando las estadísticas oficiales y lanzando duras críticas al rumbo económico del Gobierno Nacional. El eje central de la jornada fue la presentación de la canasta básica necesaria para que una familia trabajadora pueda cubrir sus necesidades básicas.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, fue el encargado de abrir el acto resaltando la amplitud de la nueva coalición. Según Noticias Argentinas, el dirigente señaló que este frente, integrado por más de 120 organizaciones, asume el compromiso de articular las diversas demandas sociales bajo un movimiento inclusivo. Aguiar fue tajante respecto a la situación salarial actual, asegurando que un trabajador necesita 2.7 millones de pesos para poder vivir con dignidad.
Pérdida de ingresos y destrucción productiva
El análisis económico del frente gremial arrojó cifras alarmantes sobre la transferencia de ingresos en los últimos meses. Abel Furlán, secretario general de la UOM, denunció que desde la asunción de Javier Milei, los asalariados han sufrido una pérdida total de 54 billones de pesos. Para Furlán, el actual modelo económico se sustenta en el ajuste sobre la clase trabajadora y en un proceso sistemático de destrucción del aparato productivo nacional.
«El éxito del modelo de Milei es ajustar trabajadores», sentenció el líder metalúrgico, remarcando que esos fondos que antes circulaban en la economía real ahora han quedado en manos del Estado o sectores concentrados. Esta caída del poder adquisitivo, que según el FreSU equivale a la necesidad de contar con más de ocho salarios mínimos para cubrir una canasta básica real, pone en jaque la paz social y la sostenibilidad de miles de hogares argentinos.
El debate por el salario real y el empleo informal
Por su parte, Daniel Yofra, representante de la Federación Aceitera, puso el foco en la composición técnica de los haberes. Yofra manifestó que es fundamental dejar de discriminar entre salario bruto y neto al momento de negociar, ya que el salario es un concepto integral. Advirtió que, si no se avanza hacia una clarificación de lo que compone el ingreso, muchos trabajadores continuarán bajo esquemas de informalidad o cobrando sumas «en negro».
La conferencia concluyó con un llamado a la movilización y a la resistencia frente a las políticas de desregulación. Con el respaldo de más de un centenar de organizaciones federales, el FreSU busca posicionarse como el principal bloque de contención ante las reformas laborales que se debaten en el Congreso, reafirmando que la lucha por un salario digno de 2.7 millones de pesos será el estandarte de las próximas medidas de fuerza a nivel nacional.




