Caputo sobre la inflación de febrero: «Esperábamos este impacto».
Tras conocerse el índice de precios al consumidor del segundo mes del año, el ministro de Economía, Luis Caputo, se pronunció sobre el 2,9% registrado en febrero. El titular del Palacio de Hacienda reconoció que, si bien la cifra representa un desafío para el programa económico, el equipo técnico ya preveía una presión alcista debido a factores estacionales y ajustes en los precios regulados que impactaron directamente en la canasta básica de los argentinos.
El funcionario explicó que el comportamiento de los alimentos y los servicios públicos fueron los principales motores de este indicador. Según Noticias Argentinas, el ministro detalló en declaraciones televisivas que «la suba de la carne pegó y la de tarifas también», factores que incidieron con fuerza en el promedio general del mes. A pesar de esto, Caputo buscó transmitir tranquilidad a los mercados y a la ciudadanía al asegurar que el plan de estabilización sigue su curso previsto.
El rol de la política monetaria y el Banco Central
Caputo enfatizó que, ante este escenario, el Gobierno Nacional no modificará el rumbo de su estrategia financiera. El objetivo primordial sigue siendo la desaceleración sostenida de los precios mediante el control de la emisión y la absorción de liquidez. «Nos preocupa, pero sobre todo nos ocupa. Desde el Banco Central, la política monetaria sigue apuntando a tener la inflación en los niveles más bajos posibles», ratificó el ministro.
La mirada del Palacio de Hacienda está puesta en el mediano plazo, confiando en que la disciplina fiscal permitirá absorber los choques de los precios relativos, como ocurrió con los cortes cárnicos en febrero. El ministro insistió en que el trabajo coordinado con la autoridad monetaria es la herramienta clave para evitar que estos saltos puntuales se trasladen a una inercia inflacionaria mayor en los meses venideros.
Perspectivas para los próximos meses
Aunque el 2,9% marca un punto de atención en la agenda oficial, desde el entorno económico del Gobierno sostienen que el camino hacia la deflación o la inflación de un solo dígito muy bajo es irreversible. La gestión actual considera que los ajustes en las tarifas de servicios públicos son necesarios para sanear las cuentas del Estado, aunque reconozcan que el costo inicial se refleja en las estadísticas mensuales del INDEC.
En el cierre de su intervención, Luis Caputo reiteró el compromiso de la gestión de Javier Milei con la estabilidad de precios. La administración libertaria mantiene la premisa de que, una vez ordenadas las variables macroeconómicas y eliminados los subsidios distorsivos, la inflación encontrará un techo mucho más bajo, permitiendo la recuperación del poder adquisitivo y la previsibilidad económica necesaria para la inversión.




