Caputo proyecta inflación menor al 1% mensual para el segundo semestre.
Tras su regreso de la misión comercial en Estados Unidos, el ministro de Economía, Luis Caputo, analizó el escenario macroeconómico actual y ratificó el rumbo de la gestión libertaria. A pesar de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero se ubicó en un 2,9%, repitiendo la cifra de enero, el funcionario se mostró optimista respecto a la velocidad de la desinflación. Para el Palacio de Hacienda, la clave reside en el control estricto de la base monetaria y la ausencia de déficit fiscal, factores que, según su visión, garantizarán la convergencia a niveles internacionales.
El titular de la cartera económica vinculó el estancamiento del IPC en el 2,9% a factores estacionales como la suba de la carne y el ajuste de tarifas. Según Infobae, Caputo atribuyó el repunte inflacionario de los últimos meses a un «ataque político» que generó una dolarización de carteras tras las elecciones bonaerenses. No obstante, aseguró que la meta de perforar el piso del 1% mensual es solo una cuestión de tiempo: “Si no es agosto, será septiembre u octubre”, sentenció, reafirmando que el programa económico no admite desviaciones.
Actividad económica y el fin de un ciclo político
Caputo negó rotundamente que el país se encuentre en un proceso de estanflación, apoyándose en los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), los cuales —aseguró— se encuentran en niveles récord. Si bien reconoció que la situación social es delicada para amplios sectores, enfatizó que la trayectoria del crecimiento es sólida. «Necesitamos que el país recupere lo más rápido posible porque hay mucha gente que la está pasando mal y somos conscientes de eso», admitió, aunque remarcó que la solución definitiva vendrá de la mano de la estabilidad de precios.
En el plano político, el ministro fue tajante al vaticinar el ocaso del kirchnerismo, afirmando que terminará siendo un «partido minoritario» o incluso «residual». Destacó el respaldo obtenido durante el Argentina Week, donde doce gobernadores opositores habrían coincidido en que el rumbo económico actual es irreversible. Según el funcionario, el clima de inversión detectado en Nueva York es «fenomenal» y se traducirá en ingresos de capital genuino que consolidarán a la Argentina como una potencia regional.
Deuda de las familias y defensa de la gestión
Al ser consultado por el nivel de morosidad de los hogares, que alcanzó un pico del 9,3% a fines de 2025, el ministro lo calificó como un «coletazo» del aumento de tasas del año pasado. Su receta para normalizar esta situación incluye la baja continua de la inflación y la recuperación del crédito bancario a plazos más largos. Caputo descartó que este indicador represente un riesgo sistémico para el futuro y confía en que la estabilización de los salarios reales permitirá a las familias acomodar sus compromisos financieros.
Finalmente, el ministro minimizó la polémica en torno a los viajes del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificándola de «irrelevante». Aseguró que los traslados familiares no representaron costo alguno para el erario público y defendió la integridad profesional de su par. Con la mirada puesta en el segundo semestre, el Gobierno apuesta todo a que la inflación quiebre la barrera psicológica del 1%, buscando así el hito definitivo que valide su política monetaria ante los mercados y la sociedad.




