El teléfono rojo entre la Casa Rosada y los dueños de la economía nunca deja de sonar, y este martes la comunicación fue directa.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibió en su despacho al Grupo de los 6 (G6), la liga más exclusiva del empresariado argentino, con la presencia estelar del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino. Según Noticias Argentinas.
En una reunión que se extendió por varias horas, los referentes de la construcción, el comercio, la banca, la bolsa y la industria se sentaron cara a cara con el ministro coordinador en un contexto particular: el mismo día en que el INDEC confirmó que la economía argentina creció un 4,4% durante 2025, el segundo año de gestión de Javier Milei. El diálogo, que forma parte de una ronda de contactos habituales, sirvió para aceitar vínculos, repasar la agenda legislativa y, sobre todo, para que los empresarios transmitan de primera mano sus expectativas y preocupaciones sobre el rumbo económico.
Los dueños de la plata: quiénes son los seis que se sentaron con Adorni
El Grupo de los 6 no es cualquier sigla. Es el lobby empresarial más poderoso del país, el que reúne a las cámaras que mueven los hilos de la producción, el comercio y las finanzas. Este martes, la plana mayor del G6 cruzó la puerta de la Jefatura de Gabinete para reunirse con Manuel Adorni. La lista de asistentes habla por sí sola:
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Nicolás Pino (presidente de la Sociedad Rural Argentina)
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Gustavo Weiss (Cámara Argentina de la Construcción)
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Mario Grinman (Cámara Argentina de Comercio y Servicios)
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Francisco Gismondi (Asociación de Bancos Argentinos – ADEBA)
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Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires)
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Rodrigo Pérez Graziano (Unión Industrial Argentina)
Seis nombres que representan a seis sectores clave de la economía real. Todos juntos, en la misma sala, con el jefe de Gabinete como anfitrión y la agenda económica sobre la mesa.
En el día del dato del INDEC: la economía que crece y las demandas que esperan
La reunión no fue casual ni cayó del cielo. Se produjo el mismo día en que el INDEC difundió el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de diciembre, confirmando que el Producto Bruto Interno argentino creció un 4,4% durante 2025. Un número fuerte, que consolida la recuperación después de la caída del 1,8% registrada en 2024, el primer año de gestión de Milei.
Con ese dato caliente sobre la mesa, los empresarios llegaron al despacho de Adorni con una mezcla de optimismo cauteloso y demandas concretas, el diálogo giró en torno a varios ejes: la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica, el respaldo a las reformas estructurales que impulsa el Gobierno, y la preocupación por sectores que todavía muestran signos de fatiga a pesar del crecimiento general.
La construcción, representada por Gustavo Weiss, puso sobre el tapete la necesidad de reactivar la obra pública y destrabar proyectos paralizados. El comercio, con Mario Grinman al frente, reclamó previsibilidad y herramientas para sostener el consumo interno. La banca, a través de Francisco Gismondi, mostró su respaldo a la estabilidad financiera pero pidió señales claras sobre la evolución del dólar y las tasas. La industria, con Pérez Graziano, insistió en la necesidad de competitividad y apertura de mercados. Y el campo, con Nicolás Pino, reiteró la urgencia de una baja de retenciones y políticas que incentiven la producción.
El campo, con voz propia: Pino y la agenda de la Rural
La presencia de Nicolás Pino en la reunión tuvo un peso específico propio. El presidente de la Sociedad Rural Argentina viene manteniendo un diálogo fluido con el Gobierno, pero también una postura firme en defensa del sector agropecuario. En la reunión con Adorni, Pino transmitió la necesidad de avanzar en una reforma tributaria que alivie la carga impositiva sobre el campo, así como la urgencia de eliminar las retenciones que todavía pesan sobre las exportaciones.
El dirigente rural también puso sobre la mesa la preocupación por la inseguridad en las zonas productivas y la necesidad de coordinar políticas con las provincias para garantizar la tranquilidad de los productores.
El diálogo que nunca se corta: empresarios y Gobierno, juntos pero no revueltos
La reunión de este martes no fue un hecho aislado, sino parte de una ronda de contactos que el Gobierno mantiene con los sectores productivos desde el inicio de la gestión. Manuel Adorni, en su rol de jefe de Gabinete, actúa como puente entre el poder político y el poder económico, y este tipo de encuentros sirven para aceitar relaciones, destrabar nudos y alinear expectativas.
El G6, por su parte, mantiene una postura de colaboración crítica con el Gobierno. Apoyan las reformas estructurales y la búsqueda de estabilidad, pero no dudan en marcar la cancha cuando sienten que sus intereses sectoriales están en juego. La relación es de mutua conveniencia: el Gobierno necesita del respaldo empresarial para sostener la gobernabilidad y la inversión, y los empresarios necesitan del Gobierno reglas claras y previsibilidad para hacer negocios.
El día que la economía dio la cara con un crecimiento del 4,4%, los dueños de los números se sentaron con el jefe de Gabinete para hablar del futuro. La foto de Adorni con el G6 y la Rural no es una postal más: es la confirmación de que el diálogo entre el poder político y el poder económico sigue firme, con demandas cruzadas pero con un objetivo común. La Argentina que crece necesita inversiones, reglas claras y consensos. Este martes, se dio un paso más en esa dirección.




