Freno a las pantallas: la Escuela 787 de Trelew restringió el uso de celulares en las aulas.
La medida rige desde este martes y prohíbe la utilización de los dispositivos móviles durante el horario de clase, excepto para fines pedagógicos explícitamente autorizados. La dirección de la institución justificó la decisión en la necesidad de reducir los niveles de distracción crónica y desactivar los conflictos interpersonales originados en las redes sociales.
Una nueva institución educativa de la ciudad de Trelew resolvió tomar medidas firmes frente al avance sin freno de la tecnología digital dentro de los espacios de aprendizaje. La Escuela Nº 787 implementó una estricta reglamentación que limita el uso de los teléfonos celulares por parte del alumnado durante los módulos horarios de dictado de materias, sumándose a una tendencia creciente en los colegios de la provincia de Chubut para recuperar la atención y mejorar los vínculos en el aula.
La directora del establecimiento educativo, Patricia Roger, fundamentó el alcance del nuevo protocolo de convivencia escolar y advirtió sobre el impacto adverso que el uso desmedido de las pantallas genera en las dinámicas pedagógicas cotidianas. A partir de esta semana, los teléfonos de los estudiantes deberán permanecer guardados y apagados, quedando vetado su uso recreativo en los momentos de enseñanza académica.
Enfoque pedagógico y herramientas alternativas
La normativa interna contempla una única excepción: los teléfonos celulares podrán encenderse y utilizarse pura y exclusivamente cuando exista un requerimiento directo del cuerpo docente para una actividad de investigación o taller que cuente con una planificación educativa previa.
«Los celulares podrán usarse únicamente para actividades educativas autorizadas en clase», remarcó de forma tajante la directora Patricia Roger.
Asimismo, la máxima autoridad de la Escuela 787 aclaró que la restricción no implica un aislamiento tecnológico ni una resistencia a la modernización de los sistemas de enseñanza. La directiva explicó que el colegio dispone de un parque informático operativo compuesto por netbooks provistas por el Estado y conectividad a internet de banda ancha, infraestructura suficiente para garantizar el acceso al conocimiento digital sin depender de las pantallas individuales de los alumnos.
Contención emocional y talleres junto a las familias
El diagnóstico realizado por el equipo directivo y el cuerpo de preceptores asoció de forma directa el uso permanente de los dispositivos móviles con una marcada pérdida en la capacidad de concentración de los adolescentes y con la proliferación de conductas de hostigamiento o disputas que se inician en plataformas virtuales y luego se trasladan al plano físico del colegio.
Para complementar la veda de los teléfonos y asegurar la sustentabilidad de la medida en el tiempo, las autoridades escolares diseñaron una agenda de abordaje integral que incluye de manera directa a los tutores y padres de la comunidad educativa. El plan de acción contempla el desarrollo de talleres de educación emocional, espacios de debate sobre el uso responsable de las redes sociales y esquemas de acompañamiento para la etapa de la adolescencia, promoviendo hábitos digitales saludables tanto dentro de la escuela como en el seno de los hogares.
