El calendario astronómico de 2026 inicia con uno de los espectáculos más impactantes de la naturaleza: la llegada de la «Luna de Sangre»
Este fenómeno ocurre cuando nuestro satélite natural se sumerge en la sombra de la Tierra, adquiriendo una tonalidad rojiza que cautiva a expertos y aficionados por igual. La cita será entre la madrugada del lunes 2 y la mañana del martes 3 de marzo, ofreciendo una oportunidad única para observar el cosmos de una manera diferente.
Los horarios clave para seguir el fenómeno en el país
A diferencia de los eclipses de Sol, este evento puede disfrutarse a simple vista, sin riesgos para la salud visual ni necesidad de filtros especiales. La duración total del proceso, desde que la Luna comienza a entrar en la penumbra hasta que se retira por completo, será de más de cinco horas. Sin embargo, el momento de mayor esplendor —la fase de totalidad— se extenderá por casi una hora.
Para los observadores en Argentina, es fundamental ajustar los relojes. Según Ámbito, el cronograma oficial marca que la fase penumbral comenzará a las 05:44, mientras que el punto máximo de la «Luna de Sangre» ocurrirá a las 08:33. Es importante notar que, debido a que el clímax sucede entrada la mañana, la visibilidad en territorio argentino dependerá de la ubicación geográfica y de qué tan cerca del horizonte se encuentre el satélite antes de la salida del sol.
Consejos de observación y visibilidad global
Para disfrutar de una experiencia óptima, se recomienda alejarse de la contaminación lumínica de las grandes ciudades y buscar puntos con el horizonte despejado hacia el oeste. Si bien el fenómeno es visible a simple vista, el uso de binoculares o telescopios básicos permitirá apreciar con mayor nitidez los cráteres lunares bajo el efecto del cambio cromático provocado por la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre.
En cuanto a la perspectiva mundial, la visibilidad será privilegiada en Oceanía, el este de Asia y el oeste de Norteamérica. En Sudamérica y Argentina, el espectáculo se percibirá de forma parcial en la mayoría de las regiones, ya que el amanecer interrumpirá las fases finales del eclipse. Para aquellos que se encuentren en zonas con cielo nublado, diversas plataformas digitales de divulgación científica realizarán transmisiones en vivo para no perderse detalle de este evento que marca el pulso astronómico del 2026.




