Pamela Perea: La bombera sanjuanina que sobrevivió al fuego en Chubut.
La comisaria Pamela Perea, integrante de la División Bomberos de la Policía de San Juan, regresó a su provincia tras una misión extenuante en el sur argentino, donde el coraje y la formación profesional fueron sus únicas herramientas ante la furia de la naturaleza.
Desafíos extremos en la geografía de la cordillera
El despliegue en territorio chubutense obligó a los efectivos cuyanos a una adaptación inmediata bajo las órdenes del Sistema Federal del Fuego. Las jornadas, que iniciaban a las 6 de la mañana, implicaban caminatas de hasta 15 kilómetros diarios cargando herramientas pesadas en pendientes pronunciadas. Según Diario La Provincia SJ, el cansancio físico se entrelazaba con un desgaste mental profundo, producto de enfrentarse a un entorno boscoso radicalmente distinto al suelo sanjuanino. “Fue un poco duro el trabajo, pero la experiencia bastante importante para nuestra profesión”, reflexionó Perea al recordar la magnitud de los focos activos.
El momento crítico: «El fuego nos pasó por encima»
Dentro del crudo relato de la comisaria, hubo un episodio que rozó la tragedia y puso a prueba el temple de toda la cuadrilla. Durante un breve descanso, fueron alertados sobre un foco que amenazaba con descontrolarse. “Tuvimos que dejar todo, incluso la comida, y subir una pendiente altísima para hacer una faja de control. El fuego pasó por encima nuestro, por las copas de los árboles. Quedamos encerrados en una situación muy extrema”, relató conmovida. Este fenómeno, donde las llamas se desplazan velozmente por la parte alta de la vegetación, dejó a los bomberos en una situación de encierro que marcó un hito de riesgo en sus carreras.
El valor del compañerismo y el regreso a casa
A pesar del miedo y la hostilidad del clima, Perea resaltó que la energía para continuar surgía de la solidaridad de los vecinos de Cholila y el apoyo incondicional de sus familias a la distancia. Para la comisaria, esta misión no solo representó un cumplimiento del deber, sino un aprendizaje sobre el valor de la vida. “Me llena de orgullo el lugar que me dieron. Volvimos cansados, pero más unidos, conscientes del valor de la vida y del compañerismo. Volvemos con la satisfacción de haber cumplido”, concluyó, reafirmando el compromiso de los bomberos de San Juan con la protección de todo el territorio nacional.




