La conectividad aérea, motor fundamental de la economía en Puerto Madryn, atraviesa un momento de tensión
Si bien la temporada estival muestra números positivos, la irregularidad en los vuelos de bajo costo ha encendido las alarmas entre los prestadores locales, quienes perciben un creciente malestar en los visitantes que eligen la ciudad.
Malestar en el sector turístico por la falta de regularidad
El impacto de las fallas operativas no solo afecta a los pasajeros, sino que desestabiliza toda la cadena de servicios turísticos. Según información relevada por LA17, el prestador Saúl Cruz, miembro de la Cámara de Turismo, advirtió que las cifras de arribos podrían haber sido superiores de no ser por las constantes cancelaciones de la firma Flybondi.
Cruz destacó que, aunque el precio de los pasajes sigue siendo el principal atractivo, la paciencia de los usuarios tiene un límite. «Hay gente que ya está cansada», señaló, haciendo referencia a la incertidumbre que genera organizar un viaje, contratar excursiones y reservar alojamiento para luego enfrentarse a cambios inesperados en los itinerarios de vuelo.
Entre el bajo costo y la fragilidad del servicio
A pesar de que la aerolínea ha sumado nuevas aeronaves a su flota en las últimas semanas para intentar estabilizar la operación, el sector privado observa el panorama con cautela. La llegada de una nueva conducción a la empresa generó una expectativa inicial que se vio rápidamente empañada por nuevas interrupciones en el servicio.
La situación obliga a los operadores turísticos de la región a un constante recalculo logístico. Cada vuelo cancelado implica reprogramar traslados y visitas a las reservas naturales, afectando la imagen de Puerto Madryn como destino confiable. La conclusión de los prestadores es clara: el precio competitivo es una ventaja, pero la regularidad es lo que garantiza la sostenibilidad del turismo a largo plazo.




