Clamor en Comodoro: Vecinos de Médanos exigen soluciones habitacionales.
A un mes del devastador deslizamiento en el Cerro Hermitte, la tensión social en Comodoro Rivadavia alcanzó un nuevo pico. Vecinos del barrio Médanos, uno de los sectores más castigados por el fenómeno geológico, se concentraron frente al edificio municipal para denunciar el abandono estatal y la falta de certezas sobre el futuro de sus hogares. La protesta puso de manifiesto el drama de unas 500 familias de las zonas de Sismográfica, Los Tilos, El Marquesado y Médanos, cuya cotidianidad fue arrasada por el barro y la inestabilidad del terreno.
Incertidumbre y servicios básicos interrumpidos
El reclamo principal de los afectados se centra en la falta de información oficial sobre la habitabilidad de las estructuras que quedaron en pie. Los vecinos denuncian que, a pesar de que muchas viviendas no presentan daños estructurales visibles, se encuentran inhabilitadas para el uso diario debido al corte de suministros esenciales. “Venimos a pedir respuestas porque ha pasado más de un mes y no tenemos nada. Nos cortaron el gas, no tenemos gas y las casas están bien, están en pie, no nos dicen nada”, señaló con frustración una de las vecinas presentes en la movilización.
Según ADNSUR, la desazón se profundiza por la falta de un diagnóstico claro que les permita proyectar un retorno o, en su defecto, una reubicación definitiva. “Nos tienen en una incertidumbre total. Cada uno tiene sus cosas, sus problemas familiares. Necesitamos las casas”, explicaron los damnificados, quienes advierten que el tiempo transcurrido sin respuestas técnicas está erosionando la paciencia de la comunidad.
Críticas a la gestión y falta de asistencia social
Uno de los testimonios más crudos fue el de Tomás Buffa, referente del barrio Médanos, quien relató la odisea de vivir en una inestabilidad constante tras haberse mudado a tres domicilios distintos en pocas semanas. Buffa cuestionó duramente la falta de empatía del Ejecutivo municipal liderado por Othar Macharashvili, señalando que “desde hace casi un mes hay 500 familias que cambiaron su dinámica rotundamente” y que el municipio parece no tomar en cuenta la crisis.

Además, el referente barrial denunció una supuesta discriminación en el reparto de ayuda oficial: “En Médanos no fuimos censados, no tuvimos asistencia de Hábitat ni de Desarrollo Social. Estamos aislados de un esquema. Se intentó estigmatizar diciendo que somos un barrio privado, que tenemos privilegios, pero acá hay distintas realidades: adultos mayores, personas con discapacidad”. Esta falta de idoneidad percibida por los vecinos ha llevado a planteos extremos: “Si no están capacitados para dar respuestas, que den un paso al costado”, sentenció Buffa.
El impacto emocional en los más vulnerables
Más allá de lo material, la concentración frente al municipio buscó visibilizar el daño psicológico que el desplazamiento forzado está causando, especialmente en los niños. Las familias que hoy se encuentran alojadas en el club Ameghino o en las gamelas estatales enfrentan condiciones de hacinamiento que afectan la salud mental y la dinámica escolar.
“Es muy difícil explicarle a los chicos que salían a jugar al parque que hoy tienen que estar encerrados en un departamento o en un albergue”, subrayó Buffa.
El temor de perder el patrimonio de toda una vida se suma al desprecio que, según los vecinos, reciben de las autoridades. Con el acceso a las viviendas restringido y sin un plan de remediación a la vista, los barrios afectados por el cerro Hermitte se mantienen en estado de asamblea permanente, esperando que la «burocracia técnica» mencionada por el intendente se traduzca, finalmente, en una solución habitacional concreta.




