“Ustedes se van para el cajón”: la advertencia de Luis Uribe tras el asesinato de su pareja y su hijo.
A una semana del ataque en el que fue ejecutada Mariana Calfuquir, el hombre que la acompañaba amenazó de muerte a sus enemigos desde el hospital. “Siempre voy a ser bandido, nunca vigilante”, afirmó de manera desafiante mientras se recupera de un disparo en el abdomen.
Luis Uribe, el hombre de 30 años baleado en la feroz balacera donde resultó asesinada Mariana Calfuquir, utilizó sus redes sociales para publicar una serie de mensajes cargados de violencia y promesas de venganza, en paralelo a su internación en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia.
“Yo no hago denuncia, agárrense bien el orto que les voy a extinguir a toda su familia”, advirtió de manera tajante en una de sus publicaciones en Facebook. A una semana del violento episodio que conmocionó a la región, el hombre confirmó además que la víctima se encontraba embarazada y que mantenían un vínculo sentimental estable: “Manga de antis, me mataron a mi señora y a mi hijo, ahora ajo y agua”.
Uribe ratificó desde su perfil digital la postura que ya había manifestado ante las autoridades policiales y judiciales al momento de ser interrogado en el centro de salud, donde se negó rotundamente a aportar nombres o datos sobre la identidad de los atacantes. “Siempre voy a ser bandido, ladrón y asesino con los que se la mandaron, jamás vigilante”, sentenció este martes 26 de mayo de 2026.
Finalmente, el herido —quien ya registraba fotografías exhibiendo armas de fuego en sus plataformas virtuales— acompañó sus escritos con una imagen que lo muestra postrado en la cama del hospital, sentenciando: “Así me dejaron, pero ustedes se van para el cajón y los re pago. Por mi familia mato y muero”.
Dinero, traición y una ejecución brutal: la hipótesis oficial
Con el avance de las pericias y la recopilación de testimonios, la brigada de investigaciones comenzó a reconstruir una estremecedora hipótesis sobre los minutos previos al desenlace fatal, ligada directamente a un ajuste de cuentas por dinero derivado de la actividad delictiva.
De acuerdo con las principales líneas de investigación, la tarde del crimen Luis Uribe se trasladó en vehículo hasta la vivienda de un hombre cuya propiedad había sido objeto de los recientes megaoperativos policiales desarrollados en Comodoro Rivadavia entre el 30 de abril y el 1 de mayo pasados.
El motivo de la visita de Uribe habría sido exigir una suma de dinero en concepto de «su parte» por un hecho ilícito que presuntamente habrían perpetrado en conjunto semanas atrás. Fue en ese preciso instante donde la situación escaló hacia una violencia desmedida.
“Acá tenés tu parte”, habría respondido el agresor al recibir el reclamo, efectuando de inmediato un disparo directo a la cabeza de Mariana Calfuquir —embarazada de dos meses—, quien aguardaba en el interior del automóvil.
La frialdad y el factor sorpresa de la ejecución habrían descolocado por completo al propio acompañante. “Pará, ¿por qué la mataste? Dejame ir”, llegó a reaccionar e implorar Uribe inmediatamente después de presenciar el asesinato de su pareja. Sin embargo, el atacante completó la secuencia con una última frase antes de gatillarle a corta distancia: “Andate con este regalito”, disparándole directamente en la zona abdominal antes de que el herido lograra escapar del lugar.
