Un preso prendió fuego su celda en la Alcaidía de Comodoro y fue hospitalizado.
El foco ígneo se desató en el pabellón de detenidos federales. El personal policial reaccionó rápidamente, aisló al resto de los internos en el patio de la unidad y logró rescatar al herido para que fuera asistido de urgencia.
Una jornada de extrema tensión se vivió en las instalaciones de la Alcaidía Policial de Comodoro Rivadavia. Un interno provocó un incendio de manera intencional en el interior de su celda, lo que desencadenó un amplio operativo de emergencia que involucró a las fuerzas de seguridad y al personal sanitario de la ciudad petrolera.
Según confirmó el comisario mayor José Leonardo Fernández, jefe de la dependencia carcelaria, el siniestro se detectó en la celda número 8 del Pabellón 9, sector asignado a los internos del ámbito federal. Allí se encontraba alojado un hombre de 38 años, quien inició las llamas en lo que posteriormente se constató que se trató de una violenta medida de fuerza.
Ante la presencia de las columnas de humo, los efectivos policiales de guardia ingresaron de inmediato al sector. Utilizando las mangueras de la red de incendios del edificio y baldes de agua, el personal penitenciario logró sofocar el foco principal y evitó que las llamas se propagaran hacia las celdas contiguas. En simultáneo, se procedió a la evacuación preventiva de la totalidad de la población del pabellón hacia el patio abierto de la unidad de detención.
Un cortocircuito casero como método de protesta
La posterior investigación interna y los peritajes preliminares en la escena determinaron con precisión milimétrica la mecánica utilizada por el recluso para dar origen al fuego. El interno confeccionó una mecha utilizando papel higiénico y, mediante la manipulación de cables del tendido eléctrico de su propia celda, generó una chispa mecánica que actuó como detonante sobre los colchones y mantas. Con estos datos, las autoridades descartaron de plano cualquier hipótesis de un ataque externo o desperfecto estructural.
Respecto a los motivos que impulsaron al detenido a tomar una determinación de tal gravedad, los directivos de la Alcaidía revelaron el trasfondo del conflicto:
El hombre habría provocado el incendio a modo de protesta desesperada, motivado por severos problemas de convivencia y disputas territoriales con otros internos del pabellón, buscando forzar a las autoridades a otorgarle un traslado inmediato a otro sector de alojamiento.
Estado de salud y balance del incidente
Una vez rescatado de la celda colmada de monóxido de carbono, el recluso fue estabilizado en una zona segura y derivado de urgencia en una ambulancia hacia el Hospital Regional. Los partes médicos indicaron que el paciente sufrió quemaduras y debió ser tratado por un cuadro de inhalación de humo, aunque se encuentra fuera de peligro y permanece bajo estricta observación médica y policial.
Por su parte, desde la Jefatura de la Alcaidía aclararon que ningún otro interno requirió traslado ni asistencia sanitaria de complejidad, ya que todos fueron examinados por personal médico y de enfermería tras el incidente, confirmándose la ausencia de lesiones. El comisario Fernández concluyó destacando que las capacitaciones periódicas contra incendios dictadas al personal resultaron clave para controlar el motín en pocos minutos, rompiendo una racha de casi dos años sin registrarse este tipo de siniestros en la institución.
