Caso Giuliani: Argentina exige liberar al último preso político en Venezuela.
El Gobierno de la República Argentina ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos y políticos para asegurar la inmediata liberación de Germán Giuliani, el último ciudadano argentino que permanece en condición de detenido en territorio venezolano. La situación de Giuliani ha escalado en la agenda de prioridades del Estado nacional, consolidándose como un punto crítico en las tensas relaciones bilaterales entre Buenos Aires y Caracas bajo la actual coyuntura política regional.
En este marco, la ministra de Seguridad (quien ejerce funciones de Relaciones Interiores en el actual esquema), Patricia Bullrich, mantuvo un encuentro formal con los familiares directos de Giuliani para coordinar los próximos pasos legales y comunicacionales. Según Alberto News, esta reunión tuvo como objetivo central el diseño de nuevas estrategias internacionales que permitan quebrar el aislamiento judicial del detenido y facilitar su pronta repatriación al país.
Gestiones oficiales y denuncia de detención ilegal
La postura oficial de la Casa Rosada frente a este caso es de una firmeza absoluta, calificando la privación de la libertad de Giuliani como una maniobra carente de sustento jurídico. Tras el cónclave con la familia, la ministra Bullrich utilizó sus redes sociales para visibilizar el caso y reafirmar el compromiso inclaudicable del Gobierno con la integridad de sus ciudadanos en el exterior.
«Seguimos firmes reclamando su liberación. Hoy es el último argentino detenido ilegalmente por la dictadura de Maduro, y no vamos a parar hasta que esté de vuelta en casa», sentenció la funcionaria a través de un mensaje en su cuenta oficial de X (anteriormente Twitter). La declaración fue acompañada por una pieza audiovisual donde se enfatiza que no se escatimarán recursos institucionales para revertir esta situación que el Ejecutivo describe como un atropello a los derechos fundamentales.
Estrategias para la excarcelación inmediata
La relevancia del caso radica en que Giuliani es, al día de hoy, el único compatriota que aún permanece tras las rejas en Venezuela por razones políticas, luego de que otros ciudadanos lograran recuperar su libertad en meses anteriores. El Gobierno argentino busca ahora elevar el tono de la demanda en organismos internacionales, denunciando la falta de garantías procesales y el uso de ciudadanos extranjeros como moneda de cambio en el tablero geopolítico.
El encuentro entre Bullrich y los familiares también sirvió para repasar el estado de salud y las condiciones de detención de Germán, cuya familia ha manifestado una profunda angustia ante la incertidumbre del sistema judicial venezolano. El reclamo de la administración argentina no solo apunta a la justicia local de Caracas, sino que intenta movilizar a la comunidad internacional para que ejerza presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, exigiendo que se respete la soberanía y la protección consular de Giuliani.




