La Legislatura aprobó un régimen especial que permite a los combatientes de incendios forestales acceder al retiro anticipado sin perder ingresos ni cobertura previsional. Quienes superen los 53 años y tengan funciones desde al menos 1995 percibirán el 85% móvil de su salario. El gobernador Torres lo definió como «un verdadero acto de justicia».
El fuego, el desgaste físico y los años de servicio sin pausa tienen ahora un nuevo escenario en Chubut. Los brigadistas de la provincia accederán a un régimen que les permitirá retirarse antes sin perder ingresos, en una medida que cambia las condiciones de una tarea históricamente exigente. La Legislatura aprobó una norma que introduce un esquema especial para quienes combaten incendios forestales, enfrentando condiciones extremas que dificultan sostener la actividad durante décadas.
Cómo funciona el nuevo régimen: 85% del sueldo y aportes completos
El régimen contempla la posibilidad de dejar de prestar servicio activo sin perder cobertura previsional ni ingresos. Uno de los puntos centrales es el porcentaje de haberes: los brigadistas alcanzados percibirán el 85% móvil de la remuneración del cargo desde el momento en que ingresen al sistema.
La medida también establece una condición clave para el sostenimiento del esquema: los beneficiarios continuarán realizando aportes completos tanto a la caja previsional como a la obra social, garantizando la continuidad de su cobertura de salud y sus contribuciones jubilatorias.
Quiénes están alcanzados: años de servicio y edad
El alcance de la ley está definido por criterios específicos. Apunta a trabajadores del Servicio Provincial de Manejo del Fuego que cumplan con tres condiciones:
-
Tener funciones desde al menos 1995
-
Formar parte de planta permanente
-
Superar los 53 años
Estos criterios buscan reconocer a quienes llevan décadas enfrentando el fuego en condiciones extremas, acumulando un desgaste físico y emocional que dificulta sostener la actividad hasta la edad jubilatoria ordinaria.
El reclamo histórico detrás de la ley
El reconocimiento no llega aislado. La iniciativa se vincula con años de reclamos por condiciones acordes al desgaste que implica la tarea. Desde el Ejecutivo provincial, el gobernador Ignacio Torres puso el foco en esa deuda acumulada.
«Hay decenas de brigadistas que sostienen con vocación y coraje una tarea fundamental, sin haber tenido nunca un reconocimiento a la altura de lo que hacen», expresó el mandatario. El contexto reciente también influyó en la decisión: el último verano estuvo marcado por condiciones extremas, con incendios de gran magnitud que exigieron una respuesta sostenida durante semanas.
La figura de Oscar «Pajarito» Torres: más de tres décadas de experiencia
En ese escenario, los brigadistas tuvieron un rol central. La continuidad del trabajo, incluso en situaciones críticas, volvió a poner en discusión las condiciones en las que desarrollan su actividad. La figura de Oscar «Pajarito» Torres aparece como una referencia dentro del sistema. Con más de tres décadas de experiencia, su trayectoria resume el perfil de quienes sostienen estas tareas en la provincia.
Para el Gobierno, la ley representa más que una herramienta administrativa. «No solamente es un reconocimiento a la vocación de servicio y al esfuerzo de nuestros brigadistas, sino también un verdadero acto de justicia«, afirmó el mandatario.
Aprobación con amplio respaldo legislativo
La aprobación contó con respaldo amplio en la Legislatura. Diferentes bloques acompañaron el proyecto, lo que permitió su sanción sin mayores resistencias. La norma se suma a la dispensa laboral aprobada días atrás, consolidando un paquete de medidas orientadas a mejorar las condiciones de los trabajadores del manejo del fuego.
Un cambio estructural para el sistema de manejo del fuego
Con la norma ya vigente, el sistema de manejo del fuego suma un cambio estructural. La posibilidad de un retiro anticipado con ingresos asegurados introduce una nueva etapa para quienes dedicaron años a enfrentar incendios en condiciones límite.
Los brigadistas de Chubut, que cada temporada arriesgan su vida para proteger bosques, viviendas y comunidades, tendrán ahora la posibilidad de retirarse con dignidad después de décadas de servicio. La ley no solo reconoce su vocación, sino que también garantiza que su esfuerzo tenga una retribución justa en la etapa final de sus carreras.




