El Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, liderado por Jorge Ávila, subió la apuesta en el conflicto por la reactivación del yacimiento Manantiales Behr
Tras una sorpresiva movilización a la base de la empresa PeCom este lunes, el gremio entregó una intimación formal exigiendo un plan de inversiones inmediato bajo la advertencia de paralizar la producción y bloquear el traspaso oficial del área.
Ultimátum de 24 horas y exigencia de cero despidos
Desde las 8 de la mañana, la Comisión Directiva y el Cuerpo de Delegados se constituyeron en el Barrio Industrial de Comodoro Rivadavia para presentar el documento dirigido a Luis Pérez Companc, presidente del directorio de PeCom Energía. El texto es tajante: la compañía tiene un plazo de 24 horas para presentar un Plan de Inversiones detallado.
La exigencia sindical se centra en la reactivación total del Yacimiento Manantiales Behr, lo que incluye poner en marcha los Equipos de Torre y garantizar la continuidad de todos los servicios asociados. El gremio remarcó que la condición innegociable es la estabilidad laboral absoluta, asegurando que no permitirán ningún despido en el marco de la transición de operadoras.
El riesgo de la oficialización y el impacto en la producción
La advertencia del sindicato toca el punto más sensible para la empresa: la formalización del traspaso de activos de YPF. Según informó El Comodorense, si PeCom no cumple con lo solicitado, el gremio pedirá formalmente al Gobierno Provincial que no oficialice la cesión del yacimiento.
Este paso es vital, ya que sin la firma del Ejecutivo, PeCom no podrá operar legalmente Manantiales Behr, un área clave que se beneficia de incentivos como la reducción de regalías. Carlos Gómez, referente del sector, anticipó que si vence el plazo sin respuestas favorables, se procederá a la «instrumentación de mediación directa», lo que afectará gravemente la producción y el transporte de crudo en la región.
Mientras Jorge Ávila aguarda una comunicación desde Buenos Aires, el sindicato mantiene el estado de alerta máxima, dejando claro que la paz social en la cuenca depende de la reactivación productiva y el sostenimiento de los puestos de trabajo.




