La jornada en la Cámara de Diputados terminó con un fuerte cruce y desorden general. La disertante Wanda Albornoz Olivera tuvo que gritar «¡Silencio, callensé la boca, todos!» para que la escucharan. El plenario había sido dado por finalizado pero aún quedaban expositores.
Las discusiones en las audiencias públicas en la Cámara de Diputados por la reforma a la ley de Glaciares se pusieron álgidas, sobre todo luego de los gritos de una disertante, que pidió “silencio” de una manera llamativa.
El momento de tensión
La cuestión, según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, es que José Peluc y Nicolás Mayoraz , presidentes del plenario por la reforma a la ley de Glaciares, dieron por finalizada la jornada pero quedaban disertantes. En ese momento consultaron si estaban todos en la sala y se prosiguió con el plenario, pero en medio de un desorden total.
Luego, tomó la palabra Wanda Albornoz Olivera , quien a los gritos tuvo que pedir silencio, haciendo explotar los parlantes de la sala.
El grito que rompió el clima
“Silencio, callensé la boca, todos, sí, todos, me van a dejar a hablar. Soy Wanda Albornoz Olivera. Gracias. Yo vengo como periodista y ciudadana ”, exclamó la disertante.
Lo curioso es que de fondo se escuchaba a Mayoraz, en el medio de los gritos, anunciar que iba a hablar Albornoz Olivera.




