Javier Milei durante el tenso cruce con la oposición por la muerte del fiscal Nisman.
La apertura del 144º período de sesiones ordinarias estuvo marcada por un nivel de beligerancia pocas veces visto en el recinto. El presidente Javier Milei no se limitó a leer su balance de gestión, sino que entabló un cuerpo a cuerpo dialéctico con los legisladores de la oposición, especialmente con el bloque kirchnerista. En el momento de mayor tensión, el mandatario reflotó las causas judiciales más sensibles de la última década, vinculando la política exterior del pasado con la impunidad y la muerte del fiscal Alberto Nisman.
La causa AMIA y el ataque frontal a la oposición
El recinto se convirtió en un escenario de acusaciones cruzadas cuando el Jefe de Estado decidió abandonar el protocolo para responder a los gritos que bajaban de las bancas opositoras. Según INFOBAE, el mandatario se refirió a la causa AMIA, cuestionó a la expresidenta Cristina Kirchner y recordó al fiscal Alberto Nisman con una frase que resonó en todo el Congreso: “Vení a explicarme qué pasó con Nisman”.
Milei vinculó el pasado diplomático del kirchnerismo con episodios de terrorismo internacional, elevando el tono de su discurso a niveles de confrontación extrema. “Ustedes que se entregaban a Venezuela y que se entregaban a los terroristas de Irán, que nos metieron dos bombas, ¡dale!. Donde la corrupta, además, firmó un memorándum. Vení a explicarme qué pasó con Nisman. ¡Dale! ¡Manga de asesinos y chorros!“, expresó el mandatario en su intervención, provocando un estallido de gritos y aplausos divididos.
Chicanas, «bolsillos ajenos» y el futuro judicial de Cristina Kirchner
A lo largo de las dos horas que duró su exposición, Milei utilizó una batería de calificativos para referirse a sus detractores, tales como “fascistas”, “manga de chorros” y “mentirosos”. Desde el inicio, cuando se escucharon los vítores de sus seguidores, el mandatario marcó la cancha: “Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste”. La ironía fue una constante, incluso al hablar de leyes técnicas: “No pueden aplaudir porque se les escapan las manos a bolsillos ajenos”, disparó.
Finalmente, el Presidente fue lapidario al referirse a la situación procesal de Cristina Kirchner, vaticinando que su estadía en prisión se prolongará por las diversas causas en su contra. “Vamos, sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. ¡Por eso tienen a su líder presa! Y va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum de Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad, porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia”, sentenció, cerrando un capítulo de extrema hostilidad en la Asamblea Legislativa.




