El segmento de trabajadores independientes y freelancers creció de manera sostenida en Argentina en los últimos años, impulsado por la expansión del trabajo remoto y la demanda de empresas del exterior. Según un reporte de Deel, la cantidad de argentinos contratados por compañías extranjeras creció un 25% en el último año, con un ingreso promedio de u$s42.000 anuales y el 90% de los trabajadores cobrando en dólares.
A nivel regional, Statista LATAM confirma la tendencia: 7 de cada 10 freelancers latinoamericanos prefieren cobrar en moneda digital extranjera. Sin embargo, cobrar en dólares es solo la mitad del desafío. La otra mitad es saber qué hacer con ese dinero entre proyecto y proyecto.
Datos propios de Yont, fintech argentina enfocada en inversión personalizada, muestran que los independientes representan el 24,2% de la base activa total, con una concentración creciente en los segmentos de mayor edad: el 40% de los usuarios de 41 años o más se identifican como trabajadores independientes, seguidos por el 33,6% en la franja de 31 a 40 años.
El análisis del comportamiento de la base activa revela que los independientes no solo ahorran: invierten, y lo hacen con un mix de productos que combina liquidez, rendimiento y cobertura cambiaria. El instrumento más utilizado es el dólar MEP, que concentra el 41% de los inversores del segmento. Le siguen los Fondos Comunes de Inversión (FCI), elegidos por el 22%, y el mercado de capitales, con un 33% que opera en CEDEARs, acciones locales, bonos soberanos y otros activos.
Uno de los hallazgos más relevantes es el comportamiento de los independientes a lo largo del mes. A diferencia del empleado en relación de dependencia, cuyas operaciones muestran un pico marcado en los primeros días del mes, el independiente distribuye sus inversiones de manera más pareja a lo largo del período, con leves concentraciones asociadas a cierres de proyecto o fechas de cobro pactadas con clientes.
Argentina reúne condiciones únicas para el crecimiento del freelancing: alta formación técnica y creativa, costos laborales competitivos en dólares y una infraestructura digital que permite trabajar para cualquier cliente del mundo. El crecimiento del 25% en contrataciones internacionales registrado por Deel no es un fenómeno pasajero, sino la consolidación de un nuevo modelo de trabajo.
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