Mientras el Gobierno nacional avanza con un esquema de compensación de deudas para grandes distribuidoras eléctricas, en Chubut crece la preocupación por el futuro de las cooperativas energéticas.
El debate abre una incógnita clave: quién reparará los perjuicios acumulados por el sistema tarifario en las provincias.
El Estado avanza con compensaciones a grandes eléctricas
El Gobierno de Javier Milei, a través de la Secretaría de Energía, impulsa un mecanismo para compensar deudas millonarias de grandes distribuidoras eléctricas con la administradora del mercado mayorista CAMMESA. El total del pasivo alcanza los U$S 1.842 millones.
El esquema, respaldado en Diputados por distintos bloques y gobernadores, contempla un sistema de compensación cruzada que permitiría a las empresas saldar deudas utilizando créditos por ingresos no percibidos durante períodos de emergencia tarifaria.
El 69% de la deuda se concentra en Edenor, Edesur y el Grupo DESA, principales actores del sistema eléctrico del país.
Chubut y el silencio sobre las cooperativas eléctricas
En este contexto, surge una pregunta central: qué ocurre con las cooperativas eléctricas y distribuidoras provinciales que no están bajo regulación nacional, como las que operan en Chubut.
El planteo cobra fuerza al advertir que el reconocimiento de compensaciones económicas para grandes empresas no se replica automáticamente en el interior del país, donde las cooperativas han atravesado años de tarifas congeladas, intervención política y dificultades financieras.
En el caso de Trelew, el Concejo Deliberante rechazó recientemente un pedido de actualización tarifaria de la Cooperativa Eléctrica local, lo que volvió a exponer la tensión entre criterios técnicos y decisiones políticas en la regulación del servicio.
Un sistema fragmentado y con fuerte debate institucional
El actual esquema regulatorio en Chubut presenta diferencias entre localidades, con concejos deliberantes interviniendo en decisiones tarifarias que en otros sistemas corresponden a entes técnicos especializados.
Esto genera desigualdades en las tarifas, incertidumbre para las prestadoras y falta de previsibilidad para los usuarios, según advierten distintos actores del sector.
El Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, junto a equipos técnicos y especialistas, viene advirtiendo sobre este modelo y trabaja en la elaboración de informes que buscan respaldar futuros reclamos institucionales.
El rol de Luz y Fuerza y el reclamo pendiente
En este escenario, Luz y Fuerza de la Patagonia prepara un informe técnico junto a la Fundación Patagonia Tercer Milenio, con el objetivo de documentar el impacto económico que sufrieron las cooperativas por decisiones tarifarias acumuladas durante años.
El análisis apunta a instalar un debate más amplio: si el Estado reconoce compensaciones a grandes empresas, también debería contemplar la situación de las cooperativas y distribuidoras más pequeñas afectadas por esquemas similares.
El avance del esquema nacional de compensaciones abre un dilema de fondo: la equidad del sistema energético. En Chubut, la discusión recién comienza, pero ya deja planteada una pregunta incómoda para el futuro del modelo eléctrico argentino.
