El presidente Javier Milei volvió a encender la polémica económica al asegurar que el consumo en la Argentina no está en caída, sino que incluso muestra señales de dinamismo.
Para respaldar su postura, difundió un video en redes sociales donde se observa movimiento nocturno en la Avenida Corrientes, en la Ciudad de Buenos Aires, lo que generó un fuerte cruce político y económico en la opinión pública.
El video de Corrientes que Milei usó como prueba
El mandatario compartió en su cuenta de X un registro audiovisual grabado por el cineasta y funcionario Santiago Oría, donde se observa la tradicional Avenida Corrientes con alta circulación de peatones, filas en restaurantes y actividad en zonas teatrales.
“El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes… Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito… CIAO!”, escribió Milei al difundir las imágenes, reforzando su idea de que el consumo se mantiene activo pese a las críticas.
El material muestra escenas de movimiento en locales gastronómicos emblemáticos, aunque también generó interpretaciones cruzadas: en algunas tomas se observan mesas vacías en establecimientos que habitualmente registran alta ocupación, lo que alimentó el debate en redes sociales sobre la verdadera situación del consumo.
Debate económico: la calle vs. los datos oficiales
Mientras el Gobierno sostiene su lectura optimista basada en indicadores puntuales de actividad urbana, distintos informes privados muestran un escenario más complejo.
El consumo masivo cayó un 3,8% interanual en abril y un 4,7% respecto de marzo. Con ello, el primer cuatrimestre cerró con una baja acumulada del 3,3%.
El relevamiento, basado en más de 8.000 puntos de venta en todo el país, detalla retrocesos en múltiples sectores:
- Supermercados de cadena: -4,5%
- Mayoristas: -4,5%
- Kioscos y comercios tradicionales: -4,8%
- Autoservicios independientes: -3%
En cuanto a rubros, la caída fue generalizada en alimentos y bienes de consumo cotidiano, con descensos en productos impulsivos, perecederos y de desayuno, mientras que solo algunas categorías como bebidas con alcohol, bebidas sin alcohol y farmacias mostraron leves mejoras o estabilidad.
Una disputa que sigue abierta
El episodio volvió a poner en primer plano la tensión entre la percepción visual de la actividad económica en zonas específicas y los indicadores estadísticos nacionales. Mientras el Gobierno insiste en que hay señales de reactivación en determinados sectores urbanos, los datos agregados muestran una contracción del consumo que aún no encuentra recuperación sostenida.
El video difundido desde Avenida Corrientes terminó funcionando como disparador de un debate más amplio sobre el pulso real de la economía argentina y las distintas formas de medirlo.
En un contexto de fuerte discusión económica, la estrategia del Presidente de apoyarse en imágenes urbanas reavivó la controversia sobre el consumo en la Argentina. Entre la calle y las estadísticas, el diagnóstico sigue dividido.
