La crisis financiera de un reconocido empresario ganadero de Chubut encendió alarmas en todo el sector agropecuario patagónico.
Con cientos de cheques rechazados y deudas que alcanzan cifras millonarias, productores y consignatarios advierten un fuerte impacto económico y ya avanzan acciones judiciales.
Crece la preocupación por el impacto en la ganadería patagónica
El caso del empresario Andelino Fernández, oriundo de Gaiman, comenzó a escalar tras conocerse una importante cantidad de cheques rechazados. La situación se agravó rápidamente desde fines de abril.
En total, se registran 429 cheques rechazados por un monto cercano a los 5.000 millones de pesos. A esto se suma una deuda bancaria estimada en 18.300 millones de pesos correspondiente a la firma Granjas Integradas Santa Inés SA (GISISA).
Un actor clave que movía el mercado ganadero
Fernández había logrado posicionarse como uno de los principales compradores de hacienda en el norte de la Patagonia. En algunos remates, su participación representaba hasta el 50% del volumen comercializado, lo que incluso empujaba los precios por encima de los valores habituales del mercado.
Deudas, silencio y primeras demandas judiciales
El escenario actual genera fuerte incertidumbre entre productores, especialmente pequeños y medianos, que hoy enfrentan dificultades para cobrar sus ventas. Varios aseguran que no logran التواصل directo con el empresario y que solo reciben respuestas de una contadora de la firma.
Mientras tanto, comenzaron a surgir acciones judiciales. Uno de los damnificados ya prepara una demanda en Chubut, donde la empresa tiene domicilio legal en Dolavon. Entre las medidas solicitadas se incluyen inhibición de bienes, congelamiento de cuentas y suspensión del RENSPA para impedir el movimiento de hacienda.
Un negocio en tensión y señales previas ignoradas
Dentro del sector, algunos actores reconocen que la situación no tomó por sorpresa a todos. Algunos consignatarios habían dejado de operar con Fernández hace más de un año, preocupados por el volumen de compras y el nivel de exposición financiera.
El propio empresario había advertido en 2025, en una entrevista con el medio especializado Abriendo Tranqueras, sobre dificultades derivadas de la caída del consumo y problemas en la rentabilidad del negocio.
La versión del empresario y un futuro incierto
Fernández aseguró recientemente que cumplirá con sus obligaciones: “Voy a honrar hasta el último centavo”, afirmó, intentando llevar tranquilidad a los productores afectados.
Explicó que parte del problema se originó en deudas que otras empresas mantienen con él por unos 3.800 millones de pesos, muchas de ellas vinculadas a actividades no ganaderas.
Además, señaló que trabaja en un plan de reestructuración que ya fue presentado a gran parte de sus acreedores y que busca sostener la actividad, incluyendo la compra de nuevos terneros y la continuidad del abastecimiento al mercado.
Sin embargo, en el sector predominan las dudas. La magnitud de las deudas y la incertidumbre sobre su recuperación mantienen en alerta a toda la cadena productiva.
Un efecto dominó que preocupa a toda la región
El caso ya es visto como un posible punto de quiebre en la ganadería patagónica. La combinación de endeudamiento, caída del consumo y problemas productivos, como mortandad en feedlots, plantea un escenario complejo para el futuro inmediato del sector.
Mientras avanzan las investigaciones y reclamos judiciales, productores y empresarios siguen de cerca una crisis que podría tener consecuencias de largo alcance.
