La Cámara de Diputados oficializó la convocatoria a una audiencia pública los días 25 y 26 de marzo para debatir el proyecto que propone cambios en la Ley de Glaciares, una iniciativa que ya tiene media sanción del Senado y promete encender la mecha entre ambientalistas, mineras y el Gobierno.
El conflicto por el futuro de los glaciares argentinos entra en una etapa clave. A través de una publicación en el Boletín Oficial de este viernes, la Cámara de Diputados convocó a una audiencia pública para los días 25 y 26 de marzo de 2026 con el objetivo de recibir opiniones sobre el proyecto que busca modificar la actual Ley de Glaciares, que ya obtuvo media sanción en el Senado. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la convocatoria lleva las firmas de los presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, y de Recursos Naturales, José Peluc.
El cronograma establece una modalidad mixta: el primer día, 25 de marzo, las exposiciones serán presenciales en la sala 2 del Anexo C de la Cámara de Diputados (Av. Rivadavia 1841, CABA). El 26 de marzo, en el mismo horario de 10 a 19, la audiencia continuará de manera virtual. La medida abre el juego para que especialistas, representantes de comunidades, empresas mineras y organizaciones ambientalistas pongan sobre la mesa sus argumentos en una pulseada que promete ser épica. Según Noticias Argentinas.
Plazo fatal: hasta el 20 de marzo para anotarse y pelear por los glaciares
Los interesados en participar tienen tiempo hasta el viernes 20 de marzo a las 16:00 para inscribirse. La convocatoria ofrece tres vías: de forma presencial en la oficina de la comisión de Recursos Naturales (Av. Rivadavia 1841, piso 1, oficina 149, de 10 a 16), a través de un formulario virtual que se habilitará en la página de la Cámara de Diputados, o mediante la presentación de escritos de hasta diez carillas, que pueden entregarse personalmente o enviarse al correo crnaturales@hcdn.gob.ar.
Esta audiencia no es un mero trámite. Detrás de la modificación de la Ley de Glaciares se esconde una de las disputas más candentes de la política argentina: el choque entre la protección ambiental de los reservorios de agua dulce y el avance de la megaminería, que busca habilitar proyectos en zonas cercanas a estas masas de hielo. La ley actual, sancionada en 2010, establece un perímetro de protección que impide actividades como la minería en áreas glaciares y periglaciares. Cualquier cambio en ese cerco jurídico es visto por las mineras como una oportunidad y por los ecologistas como una amenaza de muerte para los ecosistemas de alta montaña.
Media sanción que prende fuego la previa: el Senado ya aprobó los cambios
El proyecto que ahora se debate en Diputados llega con los pelos de punta, porque ya cuenta con media sanción del Senado. Eso significa que, si la Cámara baja le da el visto bueno, la reforma se convertirá en ley. Por eso, la audiencia pública de marzo es la última trinchera para quienes buscan frenar o modificar el texto que ya pasó por la Cámara alta.
La iniciativa, impulsada por sectores cercanos a la industria minera, propone cambios en la definición de lo que se considera «ambiente periglacial» y en los estudios de impacto ambiental requeridos. Para las organizaciones ambientalistas, como Greenpeace y la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel, esto es un retroceso inaceptable que dejaría los glaciares argentinos desprotegidos frente al avance de proyectos como los de Vaca Muerta o los emprendimientos cupríferos en la cordillera.
Del otro lado, las cámaras mineras y gobiernos provinciales como los de San Juan, Catamarca y Salta presionan por una ley más «flexible» que permita el desarrollo de proyectos considerados estratégicos para las economías regionales y la generación de divisas. El escenario está listo para un choque de trenes en el Congreso, con la audiencia pública como ring de calentamiento.




