Lo que empezó como un robo más durante la madrugada en el barrio 2 de Abril terminó con final feliz antes del mediodía. Una moto Motomel CX150 fue recuperada por la policía en plena vía pública del barrio 490 Norte, con una mujer detenida acusada de encubrimiento.
El trabajo de la División Policial de Investigaciones Rawson permitió cerrar rápidamente un círculo que empezó con la denuncia de una sustracción y terminó horas después con la recuperación del rodado en otra zona de la ciudad.
Según La17, una motocicleta Motomel CX150 fue robada durante la madrugada en el barrio 2 de Abril. Pero los investigadores no perdieron el rastro: la búsqueda se orientó de inmediato a seguir su posible circulación fuera del lugar del hecho.
Golpe al hampa: la moto apareció en el 490 Norte con una mujer a cargo
La pista no se enfrió. Antes de que el reloj marcara el mediodía, efectivos policiales dieron con el rodado en plena vía pública, sobre calle Luis González, en el barrio 490 Norte. El dato no es menor: la moto no fue hallada escondida en un galpón o en un descampado, sino que estaba a la vista, en un espacio abierto y en poder de una mujer que fue identificada en el acto.
La distancia entre el barrio donde ocurrió el robo y el lugar del hallazgo demuestra la rapidez con la que operaron los delincuentes para mover el botín, pero también la eficacia de una pesquisa que logró seguirles el paso. La mujer, cuya identidad no fue revelada, quedó notificada del delito de encubrimiento, una figura penal que la vincula al hecho sin atribuirle la autoría directa del robo original. Esto significa que, por ahora, la investigación la ubica como quien tenía la moto en su poder, aunque no necesariamente como quien la sustrajo.
De víctima a prueba clave: la moto robada que se convirtió en el eje de la causa
La Motomel CX150 recuperada pasó de ser un objeto sustraído a convertirse en la pieza central de un expediente que ahora tiene dos escenas muy distintas: la del barrio 2 de Abril, donde se originó la denuncia, y la del 490 Norte, donde la historia dio un giro inesperado con la aparición del rodado y la identificación de una sospechosa.
El procedimiento, que quedó en manos de la Dirección de Policía Judicial, no se cerró con la simple restitución del vehículo. La notificación por encubrimiento abre una nueva línea judicial que obliga a seguir investigando: ¿Cómo llegó la moto a manos de esta mujer? ¿Tuvo participación directa en el robo o solo la recibió después? ¿Hay más personas involucradas?
Por ahora, el parte oficial no ofrece respuestas sobre esas preguntas, pero deja una certeza: en cuestión de horas, una denuncia por robo derivó en la recuperación del bien y en la imputación de una persona. La moto quedó nuevamente bajo control policial, y el expediente seguirá su curso para determinar qué pasó realmente en esas horas intermedias que separan la madrugada del mediodía en Rawson.




