El régimen iraní confirmó el fallecimiento del ayatolá de 86 años, máxima autoridad de la República Islámica durante 36 años. Estaba señalado por la Justicia argentina como el responsable de emitir la orden ejecutiva que habilitó el ataque terrorista contra la mutual judía en 1994.
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque conjunto sin precedentes sobre Irán. En el bombardeo no solo murieron al menos 200 personas, entre ellas 53 niñas por un misil que cayó en una escuela del condado de Mindab, sino que también fueron abatidos unos siete altos mandos militares. Pero la baja más relevante para el régimen fue la del ayatolá Ali Khamenei, el líder supremo de la República Islámica, confirmado por las autoridades locales.
Según Noticias Argentinas , en la madrugada del domingo iraní, la cadena de televisión pública local confirmó el fallecimiento de Khamenei. Se trató de la primera vez en la historia que Israel logró matar a un jefe de Estado.
Quién era Ali Khamenei, el líder que gobernó Irán por 36 años
Hasta este 28 de febrero de 2026, Khamenei tenía 86 años y era la máxima autoridad de Irán desde 1989, cuando murió el fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeini. Sin la popularidad ni la cintura política de su predecesor, este clérigo chiíta logró mantenerse en el poder unos 36 años en un país sumido en crisis constantes por su carácter autoritario, especialmente contra las mujeres, las sanciones internacionales y la corrupción de las élites.
Khamenei nació en 1939 en Mashhad, en el noreste de Irán, en el seno de una familia de humildes religiosos que visten turbante negro, la prenda que indica la descendencia del profeta Mahoma. Desde joven perteneció a la rama del islam político, una corriente ideada por el egipcio Seyed Qotb, cuyo obra fue el pilar ideológico de la República Islámica instalada en 1979 después de la Revolución iraní.
El régimen teocrático y la represión interna
La Revolución Iraní de 1979, liderada por Jomeini, derrocó al Sha Mohammad Reza Pahlavi, quien había llevado adelante un acercamiento a Occidente y reconocido al Estado de Israel. En su lugar se fundó una República Islámica con un modelo de gobierno teocrático, instalando como máxima figura política y autoridad indiscutible al mayor referente religioso: el líder supremo, el ayatolá.
La línea ideológica de Khamenei se destacó por el rechazo a separar el islam del Estado y la defensa de un grupo de teócratas que interprete la ley islámica e imponga sus decisiones a la sociedad.
El régimen tuvo uno de sus episodios más infames en septiembre de 2022, cuando la policía de la moralidad asesinó a golpes a Yina Mahsa Amini, una joven kurdoiraní que tenía el velo mal puesto. Este episodio desencadenó una ola de protestas que terminó con más de 550 muertos por la represión.
El responsable del atentado a la AMIA
En la mañana del 18 de julio de 1994, un coche bomba explotó en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) , en el barrio porteño de Once. Murieron 85 personas y más de 300 resultaron heridas. A más de tres décadas del peor ataque civil en el país desde el retorno de la democracia, el hecho continúa impune.
Para la Justicia argentina, uno de los máximos responsables del hecho fue el líder supremo iraní, Ali Khamenei. La primera acusación contra Irán se originó en 2006, cuando el fiscal a cargo de la investigación era Alberto Nisman. Se consideró que el ataque había sido realizado por Hezbolá y organizado por la alta cúpula del régimen iraní.
Según la fiscalía, la decisión de cometer el atentado fue adoptada el 14 de agosto de 1993 en la ciudad iraní de Mashhad, en represalia porque el Gobierno argentino había suspendido un acuerdo de transferencia de tecnología nuclear a la República Islámica. Durante una reunión del Comité de Asuntos Especiales del régimen, Ali Khamenei habría sido quien emitió la orden ejecutiva o «fatwa» que habilitó el ataque terrorista contra la AMIA.
La celebración del Gobierno argentino
Ante el asesinato del líder supremo, el Gobierno argentino a cargo de Javier Milei celebró la muerte del ayatolá por su vinculación con el atentado de la AMIA.
«Sus atrocidades no solo han sido sufridas por el pueblo iraní, sino que han impactado a lo largo del globo. La República Argentina ha sido objetivo de tan solo uno de sus actos terroristas», sostuvo un comunicado de la Oficina del Presidente.
«La búsqueda de justicia por las 85 víctimas es una política de Estado y continuará hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen», sentenció el Gobierno argentino.
«La República Argentina espera que esta acción militar conjunta de nuestros países aliados ponga un fin definitivo a lo que fueron más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos en Irán, y que por fin el pueblo iraní tenga paz y recupere su democracia», concluyó el comunicado oficial de Casa Rosada.




