Un impactante operativo policial dejó al descubierto un nuevo caso de caza ilegal en la región.
Dos hombres fueron interceptados mientras transportaban guanacos muertos en la caja de una camioneta, en un hecho que vuelve a poner en foco la protección de la fauna silvestre.
Control policial y hallazgo inesperado
El episodio ocurrió este domingo por la tarde, cerca de las 19:15, durante un control vehicular de rutina en el Puesto Policial N° 212. Allí, efectivos detuvieron una camioneta Toyota Hilux en la que se trasladaban dos hombres mayores de edad.
Al inspeccionar el vehículo, los agentes encontraron en la caja dos guanacos faenados: un macho adulto y una hembra adulta. El hallazgo encendió inmediatamente las alertas por una presunta infracción a la Ley Provincial de Flora y Fauna.
Cuchillos y elementos de caza
Durante la requisa, los uniformados también secuestraron dos cuchillos: uno tipo carnicero y otro de fabricación artesanal, presuntamente utilizados para la actividad de caza.
Ante la gravedad del hecho, se dio intervención a la División Caballería y Seguridad Rural, al fiscal de turno y a las autoridades de Flora y Fauna Silvestre, quienes dispusieron el secuestro tanto de los animales como de los elementos encontrados.
Qué pasó con la carne decomisada
Tras el procedimiento, la carne de los guanacos fue trasladada al sector conocido como “Punto Limpio”, ubicado sobre la Ruta Provincial N° 1.
Allí se procedió a su destrucción, en cumplimiento de los protocolos establecidos para este tipo de infracciones, evitando así su posible consumo o comercialización ilegal.
De dónde venían los ocupantes
De acuerdo a los datos recabados, los ocupantes de la camioneta provenían de la zona de Sierra Chata y se dirigían al domicilio del conductor al momento de ser interceptados.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que, pese al hallazgo, no se encontraron armas de fuego dentro del vehículo.
El caso vuelve a exponer la problemática de la caza ilegal en la región y la necesidad de reforzar controles para proteger la fauna autóctona. Mientras avanzan las actuaciones correspondientes, el procedimiento deja un mensaje claro: este tipo de prácticas sigue bajo la lupa de las autoridades.
