La salida de la operadora de bandera de las áreas convencionales abre un nuevo escenario en la configuración del ejido urbano comodorense.
Durante una entrevista con Radio del Mar, el funcionario reconoció que existen conversaciones entre Provincia y Municipio, aunque aclaró que las negociaciones y definiciones están siendo encabezadas por la administración municipal.
Respecto al rol del Ejecutivo local en la toma de decisiones sobre este patrimonio, Wisky fue contundente: “El intendente estuvo en esas charlas porque hay toda una nueva redistribución de todos los espacios que tenía YPF. En principio está la municipalidad, encabeza la municipalidad, pero bueno, nosotros somos como las termitas, donde encontramos un lugarcito nos ponemos”, dijo el Secretario.
Salud mira con interés los inmuebles
La cartera sanitaria provincial se mantiene atenta a las oportunidades de expansión que surjan de este reordenamiento. Consultado sobre la posibilidad de destinar alguno de esos edificios a servicios sanitarios, Wisky admitió que existe interés por parte del área que conduce.
“Lo hemos hablado con el intendente, pero primero está tratando de ordenar toda la parte administrativa y analizar qué áreas municipales podrían funcionar allí para mejorar el despliegue territorial”, sostuvo.
El secretario aclaró que cualquier decisión deberá encuadrarse en una estrategia más amplia de planificación urbana y prestación de servicios. “Nosotros respetamos la lógica urbanística que tiene que tener un gobierno local y nos sumamos a esa lógica”, afirmó. En ese sentido, planteó que una eventual disponibilidad de espacios en la zona norte podría contribuir a resolver déficits históricos de atención y acercar servicios a los vecinos.
“Tenemos criterios de equidistancia para que la gente no tenga que trasladarse grandes distancias. En sectores como kilómetro 8 siempre aparecen dificultades vinculadas a la accesibilidad”, explicó.
El municipio lidera la mesa de las decisiones
La centralidad de la gestión municipal en esta negociación inmobiliaria ha generado impacto, considerando que se estima la existencia de más de 16.000 lotes, entre terrenos e inmuebles, dentro del ejido.
Recordando cruces previos sobre la titularidad de los activos, el intendente había dicho: “Nacho es pícaro. Hoy hay una discusión con este tema. Comodoro reclama desde hace tiempo estos activos que por ley no están sujetos a producción, por lo tanto, deben volver a la Municipalidad. Estamos acostumbrados a las picardías de Nacho y yo, que tengo unos cuantos años más que él, lo tomo como eso, que es pícaro”.
Actualmente, el Concejo Deliberante mantiene proyectos en espera sobre el fin de estas tierras, mientras el Ejecutivo avanza en las tratativas directas con la empresa para definir la utilidad final de los terrenos en la ciudad.
