En un nuevo capítulo de tensión diplomática global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales este martes para cuestionar con dureza a sus aliados estratégicos
El mandatario criticó la falta de compromiso de los países miembros de la OTAN, así como de Japón, Australia y Corea del Sur, en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente. «Nosotros los protegemos, pero ellos no hacen nada por nosotros en momentos de necesidad», disparó el líder republicano.
Críticas a la OTAN y la ofensiva contra Irán
Trump expresó su malestar tras confirmar que la mayoría de los socios de la Alianza Atlántica informaron que no desean involucrarse directamente en las operaciones militares contra el régimen iraní. Según el presidente estadounidense, aunque estos países coinciden en que no se puede permitir que Irán posea armas nucleares, se han negado a aportar soporte operativo en el terreno.
«No me sorprende su postura», señaló Trump, recordando la millonaria inversión que Estados Unidos realiza anualmente para sostener la estructura de defensa de estos países. Para el mandatario, la reticencia de sus aliados históricos es una muestra de falta de reciprocidad ante la protección que Washington les brinda de manera sostenida.
Un mensaje de autosuficiencia militar
A pesar del desplante diplomático, el presidente norteamericano se mostró triunfalista respecto al poderío de sus fuerzas armadas. Aseguró que la capacidad militar de Irán —incluyendo su armada, fuerza aérea y sistemas de defensa— ha sido prácticamente neutralizada. «Hemos diezmado al ejército iraní para que nunca más nos amenacen a nosotros ni al mundo», afirmó con contundencia.
Finalmente, Trump cerró su mensaje reafirmando una postura de aislamiento estratégico: «Debido a nuestro éxito militar, ya no necesitamos ni deseamos la ayuda de los países de la OTAN; ¡nunca la hemos necesitado!». Con estas definiciones, el mandatario deja en claro que la política exterior de su gestión seguirá priorizando el accionar unilateral frente a lo que considera una falta de colaboración de sus socios tradicionales en Asia y Europa.




