River Plate rompe con la AFA: no participará más del Comité Ejecutivo.
En un movimiento que sacude los cimientos del fútbol argentino, el Club Atlético River Plate oficializó su decisión de dejar de formar parte de las reuniones del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La institución de Núñez, ahora bajo la presidencia de Stefano Di Carlo, comunicó que la determinación se mantendrá firme hasta que se establezcan mecanismos de debate «claros y previsibles» dentro de la entidad madre del fútbol nacional.
El malestar de la dirigencia «Millonaria» radica en la falta de transparencia y orden en la toma de decisiones que afectan el destino de la competencia. Según Infobae, el club criticó que muchas resoluciones se toman de forma espontánea sin estar en el orden del día, contrastando con el funcionamiento institucional al que River aspira. Esta postura no es nueva; la entidad remarcó que desde 2013 viene planteando la necesidad de consolidar un torneo de 20 equipos y una generación de recursos más equitativa para el crecimiento de todos los clubes.

Cuestionamientos a la desprolijidad reglamentaria
El detonante de esta ruptura institucional parece ser una acumulación de irregularidades administrativas. River cuestionó que las discusiones sobre el futuro del deporte no sigan procedimientos formales, donde los temas deben ser incorporados con antelación y sometidos a votación de manera transparente. La dirigencia comparó la dinámica de la AFA con la de su propia Comisión Directiva, señalando que los procesos en la calle Viamonte carecen de la claridad necesaria.
Entre los ejemplos que sobrevolaron el conflicto se encuentran decisiones polémicas recientes, como el reconocimiento de Rosario Central como «campeón de Liga» a fines de 2025 por puntos obtenidos (algo no previsto en el reglamento original) y los cambios imprevistos en los sistemas de clasificación a las copas internacionales para 2028. Estas modificaciones, sumadas a la falta de previsibilidad, terminaron por agotar la paciencia de la institución de Núñez.
El conflicto con el ARCA y la reprogramación del torneo
Otro punto de fricción que aceleró la salida fue la ratificación del paro de actividades para este fin de semana. La medida de fuerza fue tomada por la AFA en respuesta a las denuncias de evasión impositiva presentadas por el ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero). Debido a esto, la fecha 9 del Torneo Apertura será reprogramada para mayo, una decisión que River debió acatar pese a sus reservas sobre la forma en que se gestó el apoyo corporativo en Ezeiza.
Pese al alejamiento del Comité, el club ratificó su defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro y reconoció la gestión de la AFA en cuanto al régimen de aportes previsionales. Sin embargo, el mensaje hacia la conducción de Claudio «Chiqui» Tapia es contundente: River no volverá a la mesa de decisiones hasta que se garantice un marco institucional serio. «Hasta tanto no se corrijan los mecanismos mencionados, el Club ha decidido no participar», sentencia el comunicado oficial que marca un antes y un después en la relación bilateral.




