Mientras Trump mantiene su amenaza hasta el 6 de abril, el G7 pide una desescalada inmediata para proteger a la población civil.
En una jornada marcada por la urgencia diplomática, los ministros de Asuntos Exteriores del G7, reunidos en Francia, emitieron un comunicado conjunto instando a Irán a restablecer de inmediato la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz. El bloqueo de esta vía fluvial estratégica ha desatado una crisis económica mundial que afecta suministros críticos de energía, fertilizantes y comercio.
El G7 pide frenar los ataques a civiles e infraestructura
Las principales potencias industrializadas, incluidos los Estados Unidos, fueron enfáticas al exigir el «cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructura civil». El documento subraya que no existe justificación alguna para ataques deliberados contra poblaciones o instalaciones diplomáticas en el marco del conflicto armado que ya cumple un mes.
El grupo de países manifestó su preocupación por las interrupciones en las cadenas de suministro, las cuales tienen un impacto directo y negativo sobre los ciudadanos a nivel global. Asimismo, rechazaron cualquier intento de Irán de imponer peajes o legislaciones unilaterales sobre el tránsito por el Estrecho.
La advertencia de Trump y la tregua hasta el 6 de abril
A pesar del tono diplomático de sus aliados, el presidente Donald Trump mantuvo su postura de fuerza, amenazando nuevamente con atacar la infraestructura energética de Irán si el paso no es reabierto de forma permanente. No obstante, el mandatario estadounidense decidió posponer su propio plazo de represalia hasta el próximo lunes 6 de abril de 2026.
Los aliados del G7 insistieron en que, si bien están dispuestos a colaborar para garantizar la seguridad en la zona, la prioridad absoluta debe ser la desescalada del conflicto para evitar una catástrofe humanitaria y económica aún mayor en la región.




