En un movimiento estratégico para asegurar la conectividad durante los meses de mayor demanda, Aerolíneas Argentinas logró cerrar un acuerdo paritario con los cinco gremios del sector
El pacto, que extiende su vigencia hasta el próximo mes de julio, tiene como objetivo central blindar las operaciones frente a posibles medidas de fuerza en dos fechas críticas para el turismo: el Mundial de fútbol y el receso invernal.
Un esquema de aumentos escalonados y paz social
El entendimiento entre la aerolínea de bandera y los sindicatos establece una hoja de ruta salarial de siete meses. Basado en la pauta acordada previamente con UPCN, el cronograma de incrementos se aplicará de forma progresiva: un 2,5% en enero, seguido de un 2,2% en febrero y un 2% en marzo. El esquema continúa con subas del 1,7% en abril, 1,5% en mayo y cierra con dos tramos de 1% para junio y julio respectivamente.
Desde la compañía destacaron que este acuerdo no solo busca recomponer los ingresos de los trabajadores, sino también evitar la conflictividad en momentos donde el flujo de pasajeros alcanza sus picos máximos. Cabe recordar que tanto en 2024 como en 2025, el sector atravesó asambleas y paros que afectaron a decenas de miles de usuarios en las terminales de Ezeiza y Aeroparque.
Superávit operativo y metas para el 2026
Más allá de lo salarial, la empresa estatal presentó cifras sólidas sobre su desempeño financiero. Aerolíneas Argentinas cerró el ejercicio 2025 con un superávit operativo de 112,7 millones de dólares, logrando operar sin requerir subsidios del Tesoro Nacional. Este resultado está siendo auditado por la consultora internacional KPMG y se espera que el balance sea aprobado por el Directorio a mediados de este año.
La estabilidad lograda en los primeros meses de 2026, atravesando feriados de Carnaval y Semana Santa sin contratiempos, es vista con optimismo. No obstante, el radar de la industria aún vigila de cerca la situación de los controladores aéreos de ATEPSA, cuyo acuerdo con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) vence en mayo, lo que representa el último foco de incertidumbre para la temporada alta.




