El economista Andrés Borenstein detalló cuáles serán los resultados en los distintos indicadores macroeconómicos de la Argentina. Para la actividad económica, proyectó un crecimiento del 3,8% en 2026 y aseguró que «el primer trimestre fue el peor del año».
Sobre la inflación, estimó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará entre el 29% y el 30%. En cuanto al tipo de cambio, Borenstein señaló que el dólar está «un poco atrasado», pero advirtió que «no hay mucha alternativa sobre qué hacer». «Cuando la gente mira solo el dólar es un error», afirmó.
«El primer trimestre fue el peor del año»: las proyecciones de actividad económica
Borenstein señaló que el 3,5% mensual de marzo fue «un buen número», por encima de sus proyecciones, y se mostró optimista frente al crecimiento para todo el año. «Va a crecer 3,8%. No había que cambiar la perspectiva después de lo que pasó en febrero. La gente se pensó que se iba todo al demonio», indicó.
También aseguró que el primer trimestre de 2026 «fue el peor del año» y sumó: «Lo primero que hay que hacer para crecer es dejar de caer». Para el economista, la economía ya tocó fondo y comenzó la recuperación.
Industria estancada y construcción con repunte en el segundo semestre
Separado por sectores, Borenstein analizó los rubros que todavía siguen sin repuntar del todo. Para la industria manifestó que «va a estar estancada» con un leve aumento del 0,5%, aunque «no va a desplomarse». En cuanto a la construcción, señaló que levantará sus números sobre el segundo semestre del año, al igual que el comercio.
«Va a levantar un poco pero no vas a ver ventas espectaculares», esbozó. El economista advirtió que el crédito se encuentra «paralizado» desde 2025: «Es importante que levante». «Sigue estancado en lo que es el crédito a personas. Para las empresas anda bien. Si vuelve a crecer el crédito a familias, vamos a ver un repunte del comercio y se va a vender algo más».
Inflación entre 29% y 30%: una cifra que sigue siendo alta
Para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del año, Borenstein sostuvo que estará entre el 29% y el 30%, más alto que en el mismo período del año anterior. La cifra, si bien es menor a la inflación de gobiernos anteriores, sigue siendo elevada en términos internacionales y afecta el poder adquisitivo de los salarios.
El economista no proyecta una baja significativa en los próximos meses. La inflación núcleo se mantiene resistente y el gobierno deberá continuar con su política monetaria restrictiva para evitar una aceleración.
«El dólar está un poco atrasado, pero no hay mucha alternativa»
Borenstein se refirió al precio del tipo de cambio y respondió la consulta de si se encuentra o no atrasado. «Es muy difícil dar esa respuesta. Creo que un poco atrasado está, pero tampoco hay mucha alternativa sobre qué hacer», ratificó.
El economista explicó que el dólar se abarató en el mundo, pero advirtió que el problema de los argentinos es que «nos miramos el ombligo y solo miramos la relación del peso con el dólar». «Cuando la gente mira solo el dólar es un error», puntualizó.
Borenstein completó diciendo que el tipo de cambio «flota» y su precio estaría «más abajo» si el Banco Central no comprara dólares. La acumulación de reservas por parte del BCRA sostiene la demanda de divisas y evita una mayor apreciación del peso.
Expectativas para el resto del año: crédito, consumo y recuperación
El economista jefe de BTG Pactual Argentina se mostró cauteloso pero optimista. La clave para el resto del año será la recuperación del crédito a familias. Si el sistema financiero logra destrabar los préstamos personales e hipotecarios, el consumo repuntará y la actividad económica acelerará.
Por ahora, la industria sigue estancada, la construcción recién despegará en el segundo semestre y el comercio crecerá a un ritmo moderado. Borenstein confía en que el peor momento ya pasó. «Lo primero que hay que hacer para crecer es dejar de caer», concluyó.
