La sesión del Concejo Deliberante de Esquel del pasado viernes dejó comentarios contundentes en el punto «hora de preferencia». La presidenta del bloque Juntos por el Cambio, Liza Arrúa, analizó que «vienen siendo repetitivas las horas de preferencia, porque cada uno está parado sobre su plataforma político-partidaria».
Y fue más allá: «Es mentira lo que dicen los concejales de la oposición de que aportan al gobierno, porque de ser así no mentirían respecto del tratamiento de los expedientes». Arrúa también cuestionó la «libre expresión» de los funcionarios y defendió la gestión del intendente Taccetta.
«Es muy difícil trabajar así»: el reproche de Arrúa a la oposición
Arrúa les reprochó a los bloques minoritarios que cuando analizan temas y se hacen algunas modificaciones, también se quejan. «Es muy difícil trabajar así, porque no hay preocupación real por la población de Esquel como dicen, sino que en la mesa está la política partidaria de cada uno», afirmó.
La edil también señaló que la oposición espera «que a este gobierno le vaya mal para llegar a gobernar en el siguiente periodo». Para Arrúa, la falta de voluntad de diálogo y construcción es evidente, y la prioridad de los bloques opositores no es el bienestar de los vecinos sino su propia ambición política.
Límites a la libre expresión: «No podemos decir lo que nos parezca»
La concejal de JxC también se refirió a la libertad de expresión de los funcionarios. Consideró que debe tener ciertos límites, porque «no podemos decir lo que nos parezca en medios y redes sociales, porque se nos ocurrió, o en un streaming como pasó». La referencia fue clara: aludió a declaraciones de la concejal de Unión por la Patria, Silvana Sánchez Albornoz, que cuestionó al intendente Matías Taccetta.
Arrúa advirtió que este tipo de declaraciones «terminan debilitando la confianza en los poderes ejecutivo y legislativo». Para la presidenta del bloque oficialista, los funcionarios tienen la responsabilidad de cuidar las instituciones y no generar ruido innecesario.
Queja por los tiempos: «Hablaron una hora en hora de preferencia»
Arrúa también se quejó porque la oposición habló una hora en hora de preferencia y pidió que se respete el reglamento. Según la edil, los concejales opositores se toman la atribución de expresarse por más tiempo de los 10 minutos que corresponden.
La situación generó tensión en la sesión. Para Arrúa, el incumplimiento del reglamento es una muestra más de la falta de respeto de la oposición hacia las normas y hacia el resto de los concejales.
«Siempre fue igual»: la defensa de la gestión económica
Después, Arrúa afirmó que hace veinte años ejerce el comercio y salió al cruce de las críticas opositoras sobre la situación económica. «No me vengan a contar que ahora hay que hacer malabares para pagar la luz, el gas y las tarjetas porque siempre fue igual; venimos de veinte años de kirchnerismo», enfatizó.
La concejal defendió la gestión de Taccetta y cuestionó a quienes critican sin ofrecer alternativas. En tono firme, Arrúa enfatizó que los bloques de la oposición en la sesión «no fueron capaces de relatar cuáles son las alternativas».
«Ponen palos en la rueda para el desarrollo de la ciudad»
Arrúa también salió en defensa de las inversiones que se están realizando en Esquel. «No les gustan las inversiones; les parece que los mexicanos no tienen que venir», afirmó en referencia a las críticas opositoras sobre la llegada de inversores extranjeros.
«Hablan que la torta se reparte entre los mismos, pero ponen palos en la rueda para el desarrollo de la ciudad», concluyó la edil de Juntos por el Cambio. La tensión política en el Concejo Deliberante de Esquel está más viva que nunca.
