Pese a los sucesivos intentos y reformas oficiales dirigidas a desarticular la denominada «industria del juicio», las demandas y conflictos legales en el ámbito del trabajo no detienen su marcha a nivel nacional
En este complejo escenario, Chubut quedó posicionada bajo la lupa de los analistas al consolidarse firmemente como la segunda jurisdicción de la Argentina con mayor aceleración acumulada en sus índices de conflictividad judicial.
Una tendencia alcista que desafía los cambios normativos
Los datos oficiales provistos por el sistema de Riesgos del Trabajo exponen una realidad preocupante para el entramado productivo. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las presentaciones judiciales escalaron a un total de 39.687 nuevos casos en todo el territorio nacional, marcando un incremento del 2,3% en comparación con el mismo ciclo del período anterior. Esta dinámica proyecta un horizonte sumamente adverso que podría superar las 138.000 demandas para fines de año, un volumen desproporcionado bajo cualquier parámetro técnico internacional.
La celeridad de los ingresos en las mesas de entradas tribunalicias tuvo un pico de actividad en el mes de abril, período en el cual se contabilizaron 12.727 presentaciones a nivel país. Si se analiza la variación interanual móvil, el engranaje de la justicia laboral receptó un torrente de 135.000 expedientes, evidenciando que las herramientas aplicadas hasta el momento no han logrado contener de forma efectiva las disputas entre los trabajadores y las empresas.
El mapa de la conflictividad en las provincias
La distribución territorial del fenómeno revela marcadas asimetrías. Santa Fe lidera el crecimiento interanual entre los distritos con mayor volumen de actividad productiva, registrando un alza del 24,9% bajo la administración de Maximiliano Pullaro, sumando 2.241 expedientes solo en el mes de abril. Por otra parte, Entre Ríos encabeza el avance general considerando el acumulado de doce meses, con una suba que alcanza el 33%.
En este pelotón de vanguardia, Chubut experimenta una dinámica dual: si bien los indicadores del mes de abril mostraron leves desaceleraciones respecto del techo histórico alcanzado en 2025, el territorio patagónico se mantiene firme como la segunda provincia con mayor expansión histórica acumulada, arrastrando una suba global del 24%. En la vereda opuesta, la provincia de Buenos Aires reflejó una tenue descompresión mensual del 4,9%, aunque sus registros de mediano plazo permanecen estancados en los mismos niveles del año pasado, configurando un cuadro de parálisis que inquieta tanto al sector corporativo como a las carteras laborales.
