Heroica intervención: Bomberos de Trelew salvaron a un bebé que convulsionaba.
Un episodio de extrema tensión terminó en alivio gracias al profesionalismo de los Bomberos Voluntarios del Cuartel Zona Sur en Trelew. Una familia llegó de urgencia a las instalaciones con su bebé de un año y medio, quien se encontraba inconsciente tras sufrir un cuadro de convulsiones febriles. La inmediata respuesta del personal fue determinante para estabilizar al menor y garantizar su traslado seguro a un centro médico.
Respuesta inmediata y protocolo de emergencia
El incidente ocurrió cuando los padres, en estado de shock, arribaron al cuartel solicitando auxilio desesperadamente. Según relató el Oficial Inspector Damián Trafián a Canal 12, el equipo activó los protocolos de atención primaria en cuestión de segundos para evaluar el estado crítico del lactante.
“Se acercó una familia con un bebé que no reaccionaba. Aparentemente había cursado un estado de mucha fiebre y tuvo convulsiones”, explicó Trafián. Tras la revisión inicial, los efectivos confirmaron que el niño mantenía sus signos vitales, aunque presentaba algunas complicaciones menores en sus vías aéreas.
Estabilización y traslado al Hospital Zonal
Afortunadamente, el cuadro no requirió de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), ya que el menor respiraba por sus propios medios. “El nene respiraba, si bien tenía dificultad respiratoria por mocos, estaba bien y no ameritaba maniobras como RCP”, detalló el Oficial.
Mientras una parte del equipo trabajaba en la estabilización del bebé, otros efectivos se encargaron de brindar contención emocional a los padres, quienes se encontraban profundamente afectados por la situación. Una vez estabilizado, el menor fue trasladado de inmediato en una unidad de rescate al Hospital “María Humphreys”, donde ingresó para recibir atención pediátrica especializada y quedar bajo observación.
La importancia de los cuarteles de cercanía
Este hecho vuelve a poner de manifiesto el rol social fundamental que cumplen los Bomberos Voluntarios en Chubut, funcionando muchas veces como el primer punto de auxilio ante emergencias médicas civiles. La ubicación estratégica del Cuartel Zona Sur permitió que la familia encontrara ayuda profesional en un tiempo récord, factor que suele ser decisivo en casos de convulsiones por cuadros febriles en niños pequeños.




