El trabajo de cuidado domiciliario tendrá desde el 22 de abril una nueva puerta de entrada en Puerto Madryn. La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco abrirá un curso de cuatro meses junto a una cooperativa local, en una iniciativa que busca formar personas para una tarea cada vez más requerida.
Pero detrás de la capacitación aparece una pelea más profunda: la jerarquización de un oficio que hoy, según denuncian desde el sector, sigue cobrando «menos que una empleada doméstica».
La universidad acompaña: «para nosotros es un montón»
La presentación fue realizada en conferencia de prensa por Liliana Suárez, referente de la cooperativa Asistencia Leal, en articulación con la Fundación CREA Argentina. Durante la conferencia, Suárez remarcó el valor del respaldo institucional de la universidad y planteó que «que la universidad nos acompañe para nosotros es un montón», una definición que condensa el peso simbólico y práctico que le asignan a esta nueva etapa.
Cuatro meses de formación: cuándo empieza y quiénes son los docentes
La fecha de inicio ya está fijada: comenzará el miércoles 22 de abril a las 20 horas. Tendrá cuatro módulos, una duración aproximada de cuatro meses y se extenderá hasta julio. El equipo docente estará integrado por Vanina Bota, Nicolás Ameri y Dulce Espínola, esta última licenciada en Psicología, en un trayecto pensado para combinar formación teórica, herramientas prácticas y certificación habilitante.
Salida laboral inmediata: dónde podrán trabajar los egresados
La propuesta fue planteada como una formación con impacto inmediato en el mercado laboral. Suárez sostuvo que el curso ofrece «una salida laboral inmediata» porque, al terminar, quienes egresen podrán insertarse a través de la fundación y de la cooperativa, además de quedar habilitados para desempeñarse en hogares de personas mayores, dependencias provinciales y municipales, PAMI, obras sociales, mutuales y otros espacios vinculados al cuidado y a la salud.
La pelea por el reconocimiento: «cobran menos que una empleada doméstica»
El anuncio del curso quedó atravesado por un reclamo político y laboral mucho más amplio. La referente afirmó que junto con la fundación y la cooperativa vienen impulsando un anteproyecto de ley para que las cuidadoras sean reconocidas como agentes de salud, y cuestionó la situación actual al señalar que están encuadradas en ARCA como cuidadoras domiciliarias pero cobran «menos que una empleada doméstica», en valores de categoría 4. La crítica apuntó a la distancia entre ese encuadre y el tipo de tareas que desarrollan, ligadas a patologías, acompañamiento y contención.
Una ley que ya fue aprobada en Santa Fe y está en tratamiento en La Pampa
Suárez contó que el trabajo que vienen impulsando ya fue tomado como referencia en otras provincias. Una ley elaborada desde la fundación y la cooperativa ya fue aprobada en Santa Fe, mientras que en La Pampa está siendo trabajada. También señaló que existe una red nacional de cooperativas de cuidado que empuja la misma agenda y lanzó un pedido directo a la dirigencia política local: «que nos escuchen porque hay que regularizar el trabajo de las cuidadoras y darle el valor que se merece».
Cupo de 30 personas y cuotas para facilitar el acceso
En términos operativos, el curso tendrá un cupo inicial de 30 personas, aunque la capacidad podría ampliarse según el espacio disponible en las aulas. La inscripción podrá hacerse mediante un link difundido por la universidad y por las organizaciones impulsoras. También se informó que la capacitación tendrá un costo financiado en cuatro cuotas, una modalidad pensada para facilitar el acceso sin desprenderla de su carácter profesionalizante.
La Universidad San Juan Bosco de Madryn abre sus puertas a un curso de cuidadores domiciliarios con salida laboral inmediata. Pero detrás de la capacitación hay una pelea más grande: la jerarquización de un oficio que hoy cobra menos que una empleada doméstica. Con una ley ya aprobada en Santa Fe y un pedido directo a la dirigencia política local, las cuidadoras salen a buscar el reconocimiento que merecen.




