Descubren al Bicharracosaurus, un nuevo gigante jurásico en Chubut.
El noroeste de la provincia del Chubut vuelve a ser el epicentro de un descubrimiento paleontológico sin precedentes. Gracias a la atenta mirada de un poblador rural, un equipo científico internacional logró identificar a una nueva especie de dinosaurio herbívoro de cuello largo que habitó la Patagonia hace más de 155 millones de años: el Bicharracosaurus dionidei.
El origen de un nombre peculiar
La historia de este descubrimiento comenzó de la mano de Dionide Mesa, un trabajador rural que, durante sus habituales recorridas a caballo, encontraba restos fósiles y daba aviso inmediato a los investigadores del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF). Su frase de cabecera, “¡Encontré un bicharraco!”, se volvió una marca registrada entre los científicos.
En reconocimiento a su invaluable colaboración y a la de todos los habitantes de la zona que asisten a la ciencia, el equipo liderado por el investigador José Luis Carballido (CONICET–MEF) y la paleontóloga alemana Alexandra Reutter decidió bautizar a la nueva especie como Bicharracosaurus dionidei.

Características del coloso patagónico
Los restos fósiles recuperados, que incluyen parte de la columna vertebral, fragmentos de la cadera y costillas, revelaron que se trata de un ejemplar adulto de dimensiones imponentes. Se estima que este dinosaurio alcanzó una longitud de entre 15 y 20 metros y llegó a pesar cerca de 20 toneladas.
Uno de los rasgos óseos más distintivos del Bicharracosaurus radica en sus espinas neurales (las proyecciones ubicadas sobre las vértebras). A diferencia de otros saurópodos que las presentan más anchas, en esta nueva especie patagónica se encuentran comprimidas y alargadas de adelante hacia atrás.

Un eslabón evolutivo clave para Sudamérica
El material fósil fue extraído de la Formación Cañadón Calcáreo, una zona geológica chubutense de renombre internacional. Los análisis, publicados recientemente en la prestigiosa revista científica PeerJ, determinaron que este animal vivió durante el Jurásico Superior y pertenece al grupo de los Macronaria.
Este detalle no es menor: el Bicharracosaurus se consagra como el primer braquiosáurido del Jurásico documentado en Sudamérica. Su esqueleto presenta una anatomía fascinante, combinando rasgos típicos de los braquiosáuridos africanos con características de los diplodócidos norteamericanos.
El hallazgo de este gigante no solo enriquece el acervo del MEF en Trelew, sino que aporta piezas fundamentales para comprender la evolución y dispersión de estos animales en el hemisferio sur, demostrando una vez más que el suelo patagónico sigue siendo una de las reservas paleontológicas más importantes del planeta.




