Caso Adorni: El ex futbolista Hugo Morales aportó chats y audios que complican la versión oficial.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este martes un testimonio clave que arroja nuevas sombras sobre sus maniobras inmobiliarias. El ex jugador de la Selección Argentina, Hugo Morales, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita y reveló detalles inéditos sobre la venta del departamento de la calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito.
«Dos pibes» y un cierre inesperado con jubiladas
Morales, quien era el propietario del inmueble, relató que la negociación comenzó de manera inusual. Tras tener el departamento en venta durante meses sin recibir ofertas debido a su mal estado, aparecieron «dos chicos» interesados que le hicieron una propuesta firme por 200.000 dólares.
Sin embargo, el ex futbolista destacó una extraña coincidencia el día de la firma: «A esos dos pibes los vi el día que se escrituró junto a las dos señoras». Esas mujeres son Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo, las jubiladas que terminaron figurando como las compradoras de la propiedad de Morales en abril de 2025 y que, meses después, le otorgaron a Adorni un préstamo por el 87% del valor del inmueble para que él se los comprara a ellas.
Contradicciones y pruebas digitales
El testimonio de Morales choca de frente con las declaraciones públicas de las jubiladas, quienes habían asegurado no conocer al funcionario nacional ni haber realizado la operación financiera. La presencia de los intermediarios juveniles junto a las señoras en la inmobiliaria de Mataderos sugiere un nexo coordinado que la Justicia intenta desentrañar.
Para respaldar su declaración, Morales entregó a la fiscalía:
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Chats de WhatsApp con las negociaciones previas.
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Audios y capturas de pantalla de los intermediarios.
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Documentación sobre el estado original de la propiedad.
La conexión con otras hipotecas privadas
El fiscal Pollicita busca determinar si los jóvenes mencionados actuaron como testaferros o gestores de Adorni. Esta sospecha se suma al hallazgo de una segunda hipoteca privada por 100.000 dólares vinculada a un departamento en la calle Asamblea, también otorgada por particulares (Graciela y Victoria Cancio) en lugar de entidades bancarias.
La seguidilla de préstamos informales por montos que suman cientos de miles de dólares es el núcleo de la denuncia por incremento patrimonial desproporcionado. La investigación continuará este miércoles con la declaración testimonial de la escribana Adriana Nechevenko, figura central que certificó todas las operaciones inmobiliarias del Jefe de Gabinete y cuya palabra será determinante para entender el flujo de dinero detrás de estas adquisiciones.




