Una de las disputas comerciales y de infraestructura más importantes del país ingresa en una fase de objeciones legales.
«La empresa belga DEME cuestionó la licitación de la hidrovía del Paraná, insinuó irregularidades y analiza presentar una apelación contra el proceso. La sombra de Santiago Caputo y los hermanos Neuss, detrás de la polémica operación.», abriendo un escenario de incertidumbre en el control del canal logístico.
Apertura de ofertas y el peso del comercio internacional
La polémica licitación por la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay sumó un nuevo foco de tensión luego de que la empresa belga DEME cuestionara públicamente el proceso impulsado por el gobierno de Javier Milei y anticipara que analiza presentar una apelación por presuntas irregularidades y falta de transparencia.
La disputa se da tras la apertura de sobres de una de las licitaciones más relevantes que lleva adelante la administración nacional, vinculada al corredor fluvial por el que circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y que prevé una facturación superior a los u$s300 millones anuales.
La compulsa quedó reducida a dos oferentes: la actual operadora Jan de Nul y la también belga DEME, que contó con respaldo de empresas y fondos estadounidenses.
Red de influencias y diversificación empresarial
Pero la licitación está cargada de polémica por los vínculos inocultables entre los beneficiados por el proceso y el poder de turno. En la operación están involucrados los hermanos Juan y Patricio Neuss, de vínculo íntimo con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Los Neuss, provenientes de una familia con un siglo de historia en el empresariado argentino, están expandiendo su imperio al calor de su cercanía con la gestión libertaria. En su diversificación, fueron de las sodas a las grandes operaciones logísticas como la de la Hidrovía y a la energía, luego de que se quedaron con la privatización de Transener a un valor que especialistas aseguran que estuvo por debajo de lo que indica el mercado.
El reclamo de la firma competidora: «DEME cuestionó el proceso y habló de “dudas” sobre la licitación»
Aunque todavía no se oficializó la adjudicación, DEME dejó trascender su malestar por el resultado preliminar del análisis técnico y económico.
“Teníamos la esperanza de que se llevara a cabo una licitación justa”, sostuvo Frederic Dryhoel, vocero de la compañía, en un comunicado difundido tras la apertura de sobres.
Según trascendió, ambas compañías habrían presentado la misma tarifa económica, pero Jan de Nul obtendría ventaja en otros criterios de evaluación contemplados en el pliego.
Desde DEME remarcaron que la empresa presentó una propuesta “altamente competitiva y transparente, totalmente acorde con los estándares internacionales y que refleja nuestra amplia experiencia como líderes en proyectos de concesión portuaria y fluvial a gran escala”.
En ese contexto, la firma aseguró que se encuentra analizando el proceso “cuidadosamente” y que evaluará “junto con nuestros socios y asesores, los posibles pasos a seguir, incluida la posibilidad de presentar una apelación”.
