Un reciente estudio nacional de la consultora Trends, publicado por el diario Clarín, arroja un escenario alarmante para la Casa Rosada.
Tras un inicio de gestión marcado por la polarización, marzo parece haber sido el mes del quiebre: la intención de voto por espacio ya pone al peronismo (37%) por encima de La Libertad Avanza (35%) de cara a las presidenciales de 2027.
Aunque la distancia es técnica (dentro del margen de error del 2,2%), el dato simbólico es demoledor para un oficialismo que basaba su fortaleza en el apoyo popular frente a «la casta».
El fin del optimismo: Los números del desencanto
La encuesta, realizada sobre 2.000 casos entre el 29 y el 31 de marzo, revela que el «clima social» ha dado un giro de 180 grados. El oficialismo no solo pierde terreno en las urnas hipotéticas, sino también en la gestión diaria:
- Pesimismo en aumento: Los sentimientos negativos sobre el futuro del país saltaron al 51%, mientras que los positivos cayeron al 33%. En febrero, el país estaba dividido en partes iguales (41% a 41%).
- Rumbo cuestionado: La desaprobación de la dirección del Gobierno escaló del 48% al 57% en apenas 30 días. Hoy, solo el 37% de los encuestados cree que el camino es el correcto.
- El fantasma de la inflación: Pese al discurso oficial de desaceleración, la calle percibe otra cosa. El 69% de los consultados afirma que el Gobierno no está bajando la inflación, un incremento de 15 puntos respecto al inicio del año.

Escenario 2027: Una grieta que se reconfigura
El gráfico de intención de voto muestra una polarización extrema que deja poco margen para las «terceras vías»:
- Peronismo (CFK y Kicillof): 37%
- La Libertad Avanza (Javier Milei): 35%
- Otro espacio: 15%
- Provincias Unidas (Llaryora y Pullaro): 4%
- Indecisos/Blanco: 9%
El dato: La caída del oficialismo coincide con el impacto pleno de los ajustes en tarifas y servicios de marzo, lo que parece haber erosionado el núcleo de apoyo que mantenía la esperanza en el «sacrificio» económico.
¿Final de la luna de miel?
Los números de Trends encienden las alarmas en el esquema comunicacional del Gobierno. La percepción de que la inflación no cede y la pérdida de confianza en el rumbo económico sugieren que el «aguante» social tiene un límite más cercano de lo esperado. Mientras tanto, el peronismo, bajo las figuras de Cristina Kirchner y Axel Kicillof, capitaliza el descontento y recupera el primer lugar en la preferencia del electorado.




