Se terminaron los acuerdos de cúpula. El cierre de listas para el Comité Nacional de la UCR dejó dos frentes claramente marcados: el oficialismo de «Nacho» Torres y Gustavo Menna frente a la resistencia territorial del intendente de Rawson Damián Biss y César Herrera.
¿Tienen los funcionarios provinciales el apoyo de las bases o son solo nombres de escritorio?
La noche del 16 de abril marcó un antes y un después en la historia reciente de la Unión Cívica Radical (UCR) de Chubut.
Por primera vez en décadas, el partido centenario se encamina a una elección interna real, donde el voto directo del afiliado —y no el dedo de los delegados— definirá quiénes llevarán la voz de la provincia ante el Comité Nacional.
Los documentos a los que tuvo acceso exclusivo Cholila Online revelan una fractura expuesta. A minutos del cierre (pasadas las 22:45 hs), se presentaron dos listas que transforman esta interna en un plebiscito sobre la gestión de Ignacio «Nacho» Torres y Gustavo Menna.

La Lista del Gobierno: El «Dream Team» de Fontana 50
Bajo el nombre de «Roja y Blanca», el oficialismo provincial puso toda la carne al asador. La lista está encabezada por el Vicegobernador Gustavo Menna, secundado por la Senadora Nacional Edith Terenzi.

La estrategia es clara: consolidar el control del partido para que funcione como un engranaje aceitado del frente «Despierta Chubut». Al sumar a Gerardo Merino (Intendente de Trelew) y Orlando Vera, el Gobierno busca demostrar que no solo tiene el poder administrativo, sino también el «carnet» radical que los respalda.

La Resistencia: El Bloque Biss-Herrera
Del otro lado, la lista liderada por César Herrera representa el sentir de un sector que mira con recelo la «absorción» del partido por parte de la estructura del Ejecutivo.

Detrás de este armado se mueven las piezas de Damián Biss (Intendente de Rawson) y el sector de Herrera, quienes buscan retener la autonomía de la UCR. Para ellos, ganar esta interna es vital para negociar de igual a igual con el PRO de cara a las legislativas de octubre y, sobre todo, para el recambio de 2027.
¿Por qué es una elección inédita?
Históricamente, la UCR Chubut resolvía estas candidaturas mediante delegados, lo que terminaba en acuerdos de «mitad y mitad» entre cuatro paredes. Esta vez, la falta de consenso obliga a abrir las escuelas y movilizar a los afiliados en cada rincón del interior.

»Los funcionarios de Nacho deberán demostrar cuánto apoyo tienen en el interior del partido», repiten en los pasillos de los comités locales. La gran duda es si el despliegue de gestión y la exposición mediática de Menna y compañía se traduce en votos genuinos de los «boina blanca» que viven alejados de los despachos de Rawson.
Lo que está en juego
El 10 de mayo no solo se eligen delegados nacionales. Se define si la UCR de Chubut será un partido satélite del Gobierno Provincial o si mantendrá una identidad propia con capacidad de poner condiciones.

Si el oficialismo de Menna gana con holgura, Nacho Torres habrá «anexado» definitivamente la estructura radical. Si la lista de Herrera y Biss da el batacazo, el Gobernador tendrá que enfrentar un frente interno que le recordará que el viejo radicalismo gana con territorialidad.




