Durante su jornada en Comodoro Rivadavia, el gobernador Ignacio Torres rompió el silencio sobre el fallecimiento del niño de 4 años, un caso que ha escalado a nivel nacional.
El mandatario fue tajante al solicitar prudencia hasta que los informes forenses arrojen certezas sobre las causas del deceso.
La clave: los peritajes y el accionar judicial
Ante la filtración de datos preliminares que sugieren lesiones internas en la cabeza del menor, Torres evitó las especulaciones pero marcó una postura firme: “Es tremendo lo que pasó. No puedo anticiparme a algo que no están los peritajes, ni hablar con certeza de algo que todavía tiene que investigar la Justicia”.
Sin embargo, el gobernador dejó en claro que no habrá protección corporativa si se detectan errores en el proceso: “Si la Justicia tuvo algún tipo de falencia, eso va a salir a la luz”, aseguró.
Investigación sobre antecedentes de violencia

Uno de los puntos más sensibles de la causa es la posible existencia de alertas previas que no fueron atendidas. Al respecto, el gobernador señaló que es prioritario determinar si el sistema falló en la protección del niño:
“Si hubo denuncias en su momento sobre maltrato, violencia intrafamiliar… obviamente es algo para revisar y se va a saber en poco tiempo”, afirmó Torres, refiriéndose a las versiones que circulan en los medios pero que aún aguardan confirmación oficial de los juzgados intervinientes.
Compromiso con la verdad
El mandatario concluyó su contacto con la prensa reafirmando que el Estado provincial sigue de cerca cada avance del expediente. Destacó que, debido a la sensibilidad del tema, “hay que hablar con información real y no especular, pero sí claramente estamos detrás del tema y todos queremos saber qué es lo que realmente pasó”.




