La justicia argentina investiga las «Propofest», fiestas con anestésicos robados de hospitales que ya se cobraron dos vidas en Palermo.
La justicia argentina investiga una red delictiva compuesta por profesionales de la salud dedicada al robo de potentes sedantes de uso hospitalario para su comercialización en fiestas privadas. Estas celebraciones, denominadas «Propofest», han quedado en el centro del escrutinio público tras la muerte de dos profesionales médicos en circunstancias casi idénticas en el barrio de Palermo, Buenos Aires.
El origen del escándalo: dos muertes en seis semanas
La investigación cobró impulso tras el hallazgo del cuerpo de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo de 30 años, el pasado 20 de febrero. Zalazar fue encontrado con una vía conectada a su pie y una bomba de infusión al lado de su cama. Los medicamentos hallados en su domicilio pertenecían al Hospital Italiano, entidad que confirmó el faltante tras una denuncia interna.
Seis semanas después, el caso de Eduardo Betancourt, un enfermero de 44 años, reforzó la hipótesis de una red organizada. Su cadáver fue hallado rodeado de jeringas, guantes de látex y sustancias de alta peligrosidad como fentanilo y propofol, fármacos cuya venta en farmacias está estrictamente prohibida y que solo deben manipularse en entornos de cuidados críticos o quirófanos.
¿Qué son las «Propofest»?
Bajo este nombre, la prensa local y los investigadores judiciales describen reuniones sociales donde se utilizan anestésicos hospitalarios con fines recreativos. La peligrosidad de estas prácticas radica en la naturaleza de las sustancias:
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Propofol: Un agente anestésico de acción corta que puede causar paros cardiorrespiratorios si no se administra con asistencia mecánica.
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Fentanilo: Un opioide sintético hasta 50 veces más potente que la heroína, responsable de una crisis global de sobredosis.
La trama sugiere que personal de salud sustraía estos insumos de los depósitos de los hospitales para luego utilizarlos o venderlos en estas fiestas clandestinas, donde los asistentes buscaban estados de sedación profunda.
Médicos procesados y medidas hospitalarias
Por el momento, la justicia ha puesto el foco en dos empleados del Hospital Italiano: el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse. Ambos enfrentan procesos por administración fraudulenta de medicamentos y tienen prohibida la salida del país mientras se determina su grado de participación en la sustracción y distribución de los fármacos.
Ante la gravedad de los hechos, el Hospital Italiano emitió un comunicado informando la suspensión de los implicados y el refuerzo de los controles de inventario para evitar que insumos críticos terminen en el mercado negro de las «Propofest». La fiscalía continúa las pesquisas para determinar si existen más centros de salud afectados y si esta red cuenta con más integrantes dentro del sistema sanitario.




